Passalacqua pone fin a la ruptura con Rovira y enfoca todo en la construcción del Movimiento
Passalacqua da por cerrada la ruptura con Rovira y apuesta a la construcción. ¿Qué cambios impulsa el oficialismo y cómo responde Milei? Los detalles.
El gobernador Hugo Passalacqua dio por cerrada la etapa de la fractura con la conducción histórica de la extinta Renovación. Ahora, con el Movimiento por lo que Viene consolidado como la fuerza con mayor representación de intendentes y legisladores, el oficialismo asegura que toda la atención estará puesta en construir una nueva propuesta política y una nueva cultura política.
El lunes, en el acto por un nuevo aniversario de la muerte del General San Martín, Passalacqua lanzó un duro cuestionamiento al estilo de liderazgo de Carlos Rovira. Sin nombrarlo directamente, pero con palabras inequívocas, destacó que San Martín no solo luchó contra el dominio español sino también contra una concepción absolutista que, según dijo, no es patrimonio exclusivo del pasado porque “siempre va a aparecer uno que quiera ser un absoluto”.
“¿Qué es el absolutismo? Es creerse que uno es dueño de todo. Eso es el absoluto”, afirmó. Y profundizó: “Yo soy el Estado. Yo decido qué tenés que decir y qué no tenés que decir, qué tenés que pensar, qué tenés que leer. Yo decido quién sube y quién baja, quién crece y quién queda cancelado. Yo decido porque soy yo”. En ese punto, era evidente que no se trataba de una reseña histórica, sino de una referencia directa al estilo de quien condujo la Renovación durante casi 23 años.
Desde su entorno aseguran que fue la primera y también la última vez que el Gobernador se referirá al tema. Consideran que se cumplió una primera etapa en la que fue necesario explicarle a todo el arco dirigencial que Passalacqua, el núcleo de su gobierno y un número considerable de intendentes habían decidido mantenerse al margen de Encuentro Misionero, el rebranding partidario que Rovira presentó en abril, para construir una estructura propia con identidad y prácticas diferentes.
La tensión de las últimas semanas se resolvió con una estampida que vació las filas de Encuentro Misionero y engrosó las del oficialismo provincial. Hoy, el Movimiento cuenta con el respaldo explícito de la mayoría de los intendentes, un bloque legislativo provincial de 18 integrantes (muy cerca de la mayoría de 21 votos) y el apoyo de los dos senadores y cuatro diputados nacionales que fueron electos por la Renovación.
Del lado de Encuentro Misionero permanecieron junto a Rovira el vicegobernador Lucas Romero Spinelli, referente NEO Blend, y un reducido grupo de diputados provinciales, entre ellos el presidente del cuerpo, Sebastián Macías.
En terreno neutral se mantiene el intendente posadeño, Leonardo “Lalo” Stelatto, quien nunca mostró demasiado entusiasmo por la creación de Encuentro Misionero, a pesar de que ese espacio lo había designado como potencial candidato a gobernador. Tampoco se enroló en el Movimiento. Stelatto mantiene una relación fluida con Passalacqua en el plano institucional, como quedó en evidencia en el plenario del Plan Estratégico Posadas 2035, y comparte con el Gobernador una visión de la política que prioriza la presencia territorial y la construcción “de abajo hacia arriba”. Sin embargo, los tres concejales que se referencian en su gestión conformaron un bloque propio, separado del que integran los ediles del Movimiento.
La decisión de dar por terminada la ruptura dejó disconformes dentro del propio espacio. Algunos arrastran resentimientos con Rovira más allá de las diferencias políticas; otros creen que hacen falta gestos grandilocuentes para que la sociedad se convenza de que el rompimiento es real. Pero todo indica que quienes esperaban que corriera más sangre se quedarán con las ganas. Passalacqua, fiel a su estilo mesurado, entiende la paciencia como un valor necesario para quien planifica a largo plazo.
El nuevo modelo
Desde que se declaró la ruptura con la conducción de Rovira, el gobierno de Passalacqua instrumentó cambios evidentes, algunos con repercusión nacional, y otros más progresivos que prometen una transformación más lenta pero más profunda.
El cambio en el posicionamiento frente al Gobierno libertario no solo generó resultados concretos para la provincia, sino que también reconfiguró el equilibrio de fuerzas en el Congreso. Bajo la conducción de Rovira, los legisladores nacionales de la exrenovación aportaban regularmente sus votos a la causa libertaria, coherente con la estrategia “NEO Blend”. Ahora, con la representación provincial bajo la órbita del Movimiento por lo que Viene, Misiones pasó de ser un aliado incondicional de Nación a promover la construcción de un bloque federal, con agenda propia y capacidad de negociación tanto con el oficialismo como con la oposición.
Ese cambio fue central para tumbar el capítulo de extranjerización de tierras en la ley de propiedad privada impulsada por Nación. Y esta semana dejó un resultado palpable para los misioneros: el Gobierno nacional aceptó avanzar en un esquema diferencial de tarifas de energía eléctrica para zonas cálidas y muy cálidas, con hasta 500 kWh mensuales subsidiados durante los seis meses de mayores temperaturas y 300 kWh el resto del año. También se logró un amplio acuerdo para reducir el IVA a la fécula de mandioca, proyecto con dictamen de comisión en Diputados y respaldo para su aprobación.
Este nuevo posicionamiento también sirve para marcar disidencia cuando el gobierno central pretenda perjudicar a Misiones. Algo de eso pasó esta semana cuando Passalacqua se opuso a la posibilidad de que Vialidad Nacional incorpore un nuevo peaje sobre la Ruta Nacional 12 a la altura de Puerto Rico. “Resulta inaceptable imponer una traba más a quien trabaja, estudia, comercia y produce”, sostuvo el Gobernador, y planteó que primero deberían aparecer las obras de mejora y mantenimiento, tan necesarias en la Ruta 12, antes de pensar en un nuevo peaje.
De la vieja tradición renovadora se conserva la voluntad de intervenir desde el Estado para apuntalar el desarrollo productivo. Ejemplo de ello es la nueva operatoria financiera para la cadena yerbatera: los productores que comercialicen al precio de referencia podrán cobrar el total de sus facturas a los diez días, el comprador tendrá un vencimiento único a 180 días y la Provincia bonificará el 50% del costo financiero. Si bien estas medidas no resuelven la profunda crisis económica argentina, funcionan como paliativos para mitigar sus efectos en los sectores más necesitados.
Además de las gestiones con despliegue mediático, avanza una “sintonía fina” en la distribución de las erogaciones del Estado. Se están reduciendo o eliminando gastos que respondían a compromisos de la anterior conducción para reconducir fondos a destinos prioritarios. Bajo esa lógica, se dio de baja al sistema de telemedicina Alegramed, propiedad de Augusto Marini, dueño de los canales Blender y Carajo, y se avanza en un desarrollo propio menos oneroso. También se cortaron las compras de insumos a Agro Sustentable, empresa cuyo único cliente era el Estado misionero y que afirmaba haber desarrollado un herbicida biológico alternativo al glifosato, pero que no contaba con la aprobación del Senasa ni cumplía su función. Además, se busca un operador privado para sostener el funcionamiento del puerto de Posadas, que aporta una alternativa valiosa para la logística pero a un costo considerable.
Milei recargado
Tras una semana de ostracismo, el presidente Javier Milei volvió a la escena pública con afirmaciones que lo muestran en su estado puro. En un ejercicio de cinismo, aprovechó el dato de la inflación mayorista de julio (0,8%) para dar por cumplido su vaticinio de que la inflación “empezaría con cero”. Pero la inflación mayorista no es “la inflación”: el IPC, que mide los precios al consumidor, marcó 2,1% en julio, muy lejos del “cero y pico” pronosticado. No dudó en insultar con referencias escatológicas a los economistas que marcaron su error y prometió un nuevo recital para celebrar el logro.
En su cuenta de X, dio visibilidad a posteos que sugerían que el intento de asesinato a Nadia Beller, por el que está acusado su asesor Fernando Cerimedo, había sido un “autoatentado”, a pesar de que la mujer recibió tres disparos. Luego, en el Council de las Américas, defendió su gestión, negó problemas de empleo, salarios y destrucción de la industria, trató de “infradotados y malintencionados” a sus críticos, se presentó como víctima de ensañamiento y se comparó con Moisés.
También responsabilizó a la legalización del aborto por la caída de la natalidad: “Esa pasión por asesinar niños en el vientre de la madre también nos cuesta caro en términos de crecimiento, y ni les cuento en términos de sistema previsional”, disparó. “Estamos pagando muy cara la locura de los pañuelitos verdes”, agregó.
Contra estos dichos, conviene recordar que la tasa de natalidad en Argentina viene cayendo desde 2014, mucho antes de la despenalización del aborto, y es un fenómeno que se extiende a casi todo Occidente, incluso en países donde el aborto es ilegal. Los investigadores que estudian el fenómeno con método científico encontraron que está directamente relacionado con el desarrollo económico y educativo. Mientras en Europa la tasa está por debajo de la “tasa de reposición” (2,1 hijos por mujer), en los países más pobres de África llega a 7. La maternidad y la paternidad dejaron de ser mandatos sociales para convertirse en decisiones racionales, y la educación sexual redujo el embarazo no deseado, especialmente en adolescentes. Ninguno de estos argumentos científicos estuvo presente en las expresiones del Presidente, que nuevamente interviene en la conversación pública como propalador de desinformación, con un nivel de ignorancia directamente proporcional a la sensibilidad de los temas que aborda.