Patagonia sin multitudes: 4 joyas ocultas que pocos conocen
¿Cuál es el rincón escondido donde el tiempo se detuvo hace 150 millones de años?
La Patagonia esconde lugares que todavía no fueron invadidos por el turismo masivo. Para quienes buscan descansar lejos de las multitudes, hay cuatro destinos que combinan paisajes únicos, historia y actividades al aire libre.
Uno de ellos es el Valle de los Altares, ubicado cerca de la capital de Chubut. Allí se mezclan montañas, desiertos y pinturas rupestres antiguas, un verdadero tesoro regional. Además, se destacan los grandes muros de piedra y el paso del río Chubut, que nace en la Cordillera de los Andes y desemboca en el Océano Atlántico.
Otro sitio imperdible es el Bosque Petrificado de Jaramillo, a unos 290 kilómetros de Comodoro Rivadavia, en Santa Cruz. Los árboles fosilizados, de unos 150 millones de años, son los protagonistas y se pueden recorrer a través de senderos.
El Lago Guillelmo, a unos 35 kilómetros de Bariloche, es el tercero de la lista. De origen glaciar, impacta por sus aguas cristalinas y el entorno natural. Allí se pueden practicar pesca deportiva o embarcada, entre otras actividades.
En Caviahue, Neuquén, se encuentra el Salto del Agrio, una cascada de 45 metros de altura que sorprende a los viajeros. El lugar también incluye otras caídas de agua como la Cascada del Basalto, la de la Culebra, la del Gigante, la Cabellera de la Virgen y la Escondida.