¿Qué proyecto gastronómico tiene en mente Patricia Funes y por qué eligió El Trapiche para instalarlo? La historia detrás de un sueño familiar que recibió un impulso inesperado.
Patricia Funes vive en San Luis y hace tiempo imagina un carro de comidas rápidas en El Trapiche. Su proyecto ya tiene nombre: ‘Alma y Abu Resto-bar’. Lo que no esperaba era que el empujón para concretarlo llegara de la mano del gobernador Claudio Poggi.
La mujer fue una de las participantes de la primera clase de capacitación de los programas ‘Mi Primer Emprendimiento’ y ‘Mi Próximo Paso’, que se dictó este sábado en el Parque IV Centenario. Allí contó su historia y los detalles de una propuesta que busca aprovechar el movimiento turístico de la localidad.
Un carro pensado para los eventos de El Trapiche
“Mi primer emprendimiento es un carro en la zona de El Trapiche, un fastfood para vender comidas. Sobre todo porque allá siempre hay eventos. El Trapiche es un lindo lugar para la Semana del Estudiante”, explicó Patricia durante la jornada.
La elección del lugar no es casual: la localidad recibe visitantes durante todo el año y multiplica su actividad en fechas especiales. Ese movimiento es el que la emprendedora quiere capitalizar con su propuesta gastronómica.
Un proyecto con sello familiar
La iniciativa tiene un componente afectivo fuerte. Su hija vive en La Florida y trabaja en el rubro gastronómico, por lo que Patricia imagina este emprendimiento como una oportunidad para crecer juntas. “Es un emprendimiento familiar”, resumió.
Esa sociedad madre-hija le da un impulso extra al proyecto: mientras una aporta las ganas y la visión, la otra suma la experiencia en la cocina. Las dos apuntan a un mismo objetivo.
El trámite que casi la deja afuera
La inscripción no fue sencilla. Patricia reconoció que su poca familiaridad con la tecnología le jugó en contra en un primer momento, pero encontró contención en las oficinas de Gobierno. “Una chica, Natalia, me ayudó en todo y ahí salí y me mandaron la invitación para la clase”, recordó.
Ese acompañamiento fue clave para que pudiera completar el proceso y acceder al beneficio. Sin esa ayuda, quizás la historia habría sido distinta.
El anuncio que la dejó sin palabras
Cuando se enteró de que accederá a un financiamiento de $3 millones y a ocho meses de capacitación, la emoción fue inevitable. “Yo estoy chocha; no pensé que me iba a salir, así que le agradezco al Gobernador porque voy a cumplir el sueño de hacer comidas”, expresó Patricia.
El respaldo económico y la formación son los dos pilares que le permitirán montar el carro y empezar a operar. Para ella, significa nada menos que la posibilidad de convertir en realidad un anhelo que venía postergando.
Expectativas puestas en la capacitación
Ahora Patricia comienza una etapa de aprendizaje con muchas expectativas. Tiene una preferencia clara: los encuentros presenciales. “Quiero ver cómo es y empezar”, dijo.
Su historia es una de las tantas que dejó la primera clase de estos programas provinciales, pensados para quienes dan sus primeros pasos como emprendedores. El caso de Patricia muestra que, a veces, el sueño de cocinar para otros puede encontrar el camino para hacerse realidad.