Patronato se hizo fuerte en casa y Fuentes ya piensa en el líder: "Sumamos a este lote de angustia"
Patronato se hizo fuerte de local y le metió presión a un rival directo en la pelea por no descender: así quedó la tabla y lo que viene para el Rojinegro.
Patronato volvió a sonreír en el estadio Grella. Con el 2 a 0 ante Güemes de Santiago del Estero, el conjunto entrerriano sumó su segunda victoria al hilo como local, la tercera en cinco partidos desde que Marcelo Fuentes asumió como entrenador, y tomó aire en la pelea por no descender en la Primera Nacional.
El triunfo dejó varios titulares: el equipo superó a Nueva Chicago en la tabla y estiró a cuatro puntos la diferencia con Chacarita, uno de los rivales directos en la lucha por la permanencia. "Sabíamos que jugábamos un partido importante. Ratificamos la localía fuerte, que la estamos haciendo un poco dura a favor nuestro", resumió Fuentes en la conferencia de prensa posterior.
Un partido que se destrabó sobre el final
La historia del encuentro tuvo un guion conocido para el Rojinegro: dominio, situaciones y una resistencia santiagueña que parecía inquebrantable. Recién a los 65 minutos, cuando Hernán Rivero —que había entrado tres minutos antes— empujó la pelota a la red, se abrió el marcador.
El segundo llegó sobre el cierre, con Gonzalo Salega definiendo tras una asistencia de Alejo Miró. Los dos goles nacieron de futbolistas que habían arrancado en el banco, un detalle que el técnico valoró especialmente.
"Veníamos teniendo opciones que no podíamos resolver. No me había pasado ni como jugador ni como entrenador. El carácter de los jugadores hizo que siguieran intentando y, por suerte, terminamos el partido como preveíamos", reconoció Fuentes, que igualmente admitió cierta inquietud mientras el cero se mantenía en el tablero.
"Faltaba mucho, pero haber errado nos estaba haciendo jugar un poco lento y perdíamos agresividad en el área. Ellos habían armado una línea de cinco defensores, pero por suerte lo pudimos resolver", explicó.
La reacción tras la caída ante Chacarita
El equipo venía golpeado. La derrota ante Chacarita, con el tanto de Mauricio Cuero en tiempo de descuento, había dejado un sabor amargo que todavía resonaba en el plantel. Sin embargo, el entrenador prefirió mirar el panorama completo.
"Hay una parte dolorosa, que es la derrota sobre la hora. Hay otra parte que es la planificación y sentimos que habíamos jugado un buen partido para traernos de allá lo que queríamos, sobre todo analizando el segundo tiempo. En la semana hablamos de las cosas que hicimos bien y nos enfocamos en este partido", contó.
En ese contexto, la decisión de ubicar a Franco Soldano en la línea de volantes fue una de las apuestas que mejor rindió. "Es un jugador que tiene un elevado nivel de solidaridad y juega por las bandas con la comodidad con la que puede hacerlo como segunda punta por adentro. Compensa un montón de cosas en el juego aéreo, con la dinámica", destacó Fuentes.
El técnico también explicó que la conformación del equipo responde a la necesidad de administrar cargas y encontrar variantes según los futbolistas disponibles. "Vamos jugando con los que no están y creemos que pueden estar, y regulando los minutos de los que creemos que pueden estar. Jugadores como Soldano mantienen una estructura para que Alejo Miró, en una jugada, ayude a definir", agregó.
El regreso de Alejo Miró, un caso especial
La vuelta de Alejo Miró tuvo un condimento particular. El futbolista llevaba seis partidos ausente por un problema renal y su reaparición se dio de a poco, con un proceso controlado.
"Alejo estuvo atendido por nuestro médico y después en Buenos Aires con un especialista. Entrenó una semana en Buenos Aires y el miércoles previo al partido con Chacarita se sumó a las prácticas normales con el plantel, sin que le pudiera generar riesgo a su salud", detalló el entrenador.
Y completó: "Hoy, en la jugada del gol, se ahogó, pero tiene la particularidad de que ese tipo de jugadas las resuelve. Nos ayudó mucho para entrar, quebrar y asistir, y que convirtiera".
El banderazo de la hinchada y el desafío que viene
La previa del partido tuvo un condimento especial con el banderazo que organizaron los hinchas. Fuentes no solo lo celebró, sino que lo usó como herramienta motivacional.
"No me sorprende porque ya lo hemos visto en otros momentos. En la charla técnica, en la concentración, les mostramos a los chicos cómo se conecta la gente con los jugadores cuando realizan un banderazo. Ese grupo de muchachos, más los que estuvieron en la cancha, han jugado a la par del equipo para acompañar", valoró.
El técnico reconoció que la ansiedad por la falta de gol pudo haber generado algún murmullo en las tribunas, pero eligió quedarse con el apoyo constante. "Pudo haber quejas por no poder convertir, pero en base a la ansiedad que podíamos tener. Hoy la gente acompañó a la par del equipo", sostuvo.
Con este triunfo, Patronato respira en la pelea por la permanencia, pero el calendario no da respiro: el próximo compromiso será como visitante nada menos que ante Tristán Suárez, el líder del torneo.
"Lo estuvimos viendo el sábado. Trataremos de parar el mejor equipo posible y de ir a sumar, en la medida en que entremos en la semana y veamos qué jugadores están a disposición", anticipó Fuentes.
Y cerró con una reflexión sobre la recta final: "Siento que el equipo está de pie, con la particularidad de cada rival. No todos los partidos son iguales. Si pudiéramos sumar de a tres siempre, sería la persona más feliz del mundo, pero va a costar cada partido".