Pedalearon 160 km para llegar al TC en Paraná: la aventura de dos amigos que desafió la lluvia y el cansancio
¿Hasta dónde llegarías por tu pasión? Dos amigos pedalearon 160 km para ver el TC en Paraná, con bicicletas viejas, lluvia y una historia que emociona.
El periodista y creador de contenido Iñaki Zugasti convirtió la previa del Turismo Carretera en una auténtica odisea sobre dos ruedas. Junto a su amigo Valentino De Negri, recorrió más de 160 kilómetros en bicicleta desde Gálvez, Santa Fe, hasta el autódromo de Paraná, con bicicletas de más de 20 años y un clima que no dio tregua.
Lo que comenzó como una idea para mostrar el esfuerzo de los fanáticos del automovilismo se transformó en una experiencia que dejó huella. “Este año arranqué un poco con esas aventuras locas de llegar a las carreras de un modo distinto”, explicó Zugasti en diálogo con Elonce.
¿Cómo fue el primer día de travesía?
La partida fue el martes por la mañana desde Gálvez, con la meta de cubrir unos 50 kilómetros diarios. Pero el plan inicial chocó con la furia del clima. “Nos agarró un diluvio tremendo en el primer día, que fue lo más complicado porque te empezabas a engripar, duelen los músculos, un poco de todo”, recordó.
Y las complicaciones no terminaron ahí: las bicicletas no eran las ideales para semejante desafío. “Son las bicicletas de mi mamá, tienen 20 años, la famosa con el canastito”, contó entre risas. “No tienen cambio, es un piñón fijo y eso lo hace aún más complicado, pero por suerte pudimos lograrlo”.
La primera jornada culminó en San Carlos Centro, donde la lluvia los obligó a descartar la carpa. La solución llegó de la mano de los bomberos locales: “La primera noche nos quedamos en un cuartel de bomberos”, señaló.
El túnel, un escollo inesperado
Después de pasar por San Carlos Centro, los amigos llegaron a Santa Fe capital, donde durmieron en la casa de un conocido. Pero el tramo final escondía una traba: no podían cruzar en bici el Túnel Subfluvial. Un seguidor que se acercó a saludarlos les dio una mano para llegar a Entre Ríos.
Ya del lado entrerriano, el Acceso Norte puso a prueba sus piernas con sus pendientes, después de varios días de pedaleo. Aun así, la recepción de los fanáticos fue el combustible perfecto. “Cuando llegamos había gente esperándonos después del túnel. Todo lo que fue el Acceso Norte, algunos nos vinieron escoltando, nenes pedaleando al lado. Entonces ahí te das cuenta que valió la pena”, manifestó.
La pasión que viene de familia
Zugasti también contó cómo nació su amor por las carreras. “Mi papá es muy fanático de las carreras. En su momento pertenecía a una peña, iba a todas las carreras cuando vivíamos en Santa Fe. Entonces él me transmitió esa pasión”, expresó. De chico compitió en karting en Formosa y hoy sigue las categorías más importantes del país.
Para él, estas aventuras buscan derribar mitos. “Muchos piensan que detrás de una pantalla dicen: ‘Vas porque capaz tenés el poder económico, adquisitivo, lo que sea’. Y la idea es mostrar que buscándosela se puede”, sostuvo.
El mensaje final resume el espíritu de la travesía: “Que lo intenten y que con poco por ahí se puede hacer mucho”. Y para quienes quieran iniciarse en el mundo del contenido automovilístico, recomendó: “Que siempre le manden, que traten de ser ellos, de ser natural y que no tengan miedo”.