Pedaleó desde Buenos Aires hasta Salta: el recibimiento que lo hizo llorar en Metán
Hizo una promesa y la cumplió de la manera más difícil: cruzó media Argentina en bicicleta. Pero lo que vivió al llegar a Metán lo emocionó más que el propio esfuerzo.
Fernando Dufau dejó atrás su provincia para cumplir una promesa de fe: llegó en bicicleta hasta la Catedral Basílica de Salta. El ciclista bonaerense partió el 10 de agosto y, tras semanas de ruta, su ingreso a San José de Metán se convirtió en una postal imborrable.
No llegó solo. Un grupo de biciperegrinos de la ciudad salió a su encuentro para escoltarlo y darle la bienvenida. El paso por las calles fue una fiesta: vecinos aplaudiendo desde las veredas, bocinazos de aliento y gestos que iban más allá de las palabras.
Una travesía que empezó con una promesa
El 10 de agosto, Fernando montó su bicicleta en Buenos Aires con un destino claro: la Catedral Basílica de Salta, para rendirse ante el Señor y la Virgen del Milagro. Lo movía una gratitud que, según contó, no se mide en kilómetros.
El frío de la ruta, el cansancio físico y la inmensidad de las rutas argentinas fueron parte del desafío. Cada pedaleada lo acercaba no solo a la capital salteña, sino a ese momento que esperaba desde hace tiempo.
Lágrimas y aplausos en Metán
En la jornada de ayer, Fernando arribó a San José de Metán. El cansancio marcado en su rostro se transformó cuando sintió el apoyo de la gente. "En cada rincón del camino hay un hermano dispuesto a ofrecer agua, una palabra de aliento o un abrazo renovador", expresó emocionado.
La bienvenida le dio el envión necesario para encarar el tramo final hacia la capital salteña, donde culminará su peregrinación. Su historia ya es parte de este tiempo sagrado que se vive en la provincia.