Un joven de Salto pedalea las rutas de Misiones rumbo a Iguazú y, en Jardín América, contó el motivo personal que lo llevó a encarar el viaje solo: lo que reveló tiene que ver con su familia y con una decisión que tomó lejos de casa.
Julián Luna tiene 29 años y hace más de dos semanas que pedalea las rutas de Misiones. Nacido en Salto, provincia de Buenos Aires, pasó por Jardín América y contó parte de su aventura rumbo a Puerto Iguazú, donde quiere ver las Cataratas y después cruzar a Brasil.
El joven siempre fue de las aventuras sobre dos ruedas. La idea original era compartir el viaje con un amigo, pero las circunstancias lo llevaron a encararlo solo. Así partió de su ciudad natal y, a medida que avanza, va compartiendo cada tramo en sus redes sociales.
El motivo que lo llevó a subirse a la bici
Detrás del recorrido hay una razón que excede el deporte. “Cuando falleció mi papá, sentí el deseo de salir. Siempre me gustó la bicicleta y hago este desafío como algo personal”, le contó Luna a El Territorio.
La pérdida de su padre funcionó como impulso para aferrarse a la idea del viaje. De ahí que el desafío tenga, para él, un sentido que va más allá de llegar a destino.
Subidas misioneras, ritmo tranquilo
Las cuestas de las rutas de la provincia no son sencillas, pero el bonaerense avanza sin apuro. Prefiere disfrutar cada jornada, los paisajes de cada localidad y las charlas con la gente que se cruza en el camino.
Pasó la noche del jueves en Jardín América y el viernes retomó la marcha. Su plan inmediato es detenerse en Capioví o Puerto Rico y, más adelante, seguir hacia Iguazú.
Brasil, el próximo paso
Una vez que visite las Cataratas, Luna quiere cruzar al país vecino. Vivió algunos años en Brasil y, al pasar el puente Tancredo Neves, buscará la forma más rápida de llegar a Natal.
Entre sus opciones evalúa hacer dedo para trasladarse junto con su bicicleta. La idea de fondo es quedarse unos años en territorio brasileño.
Foto: Esteban González.