Peligro en 23 y 66: la tapa de un desagüe mal colocada amenaza a un vecino ciego
Una tapa de desagüe mal colocada en 23 y 66 pone en riesgo a los peatones, especialmente a un vecino ciego que transita a diario por esa esquina. ¿Cuándo lo arreglarán?
En la intersección de 23 y 66, un peligroso detalle pone en riesgo a los peatones. La tapa de un desagüe subterráneo quedó mal colocada, dejando aberturas de gran tamaño que representan una trampa para quienes transitan por la zona.
Un lector alertó a este medio sobre la situación: “Los agujeros que quedan son muy grandes y por esa esquina pasa un vecino que es ciego, que vive en 23 entre 68 y 69. Por eso, transita por esa vereda luego de bajar del colectivo”.
¿Cuál es el riesgo concreto?
La tapa, que debería cubrir por completo el hueco del desagüe, quedó descentrada, dejando espacios abiertos en los que una persona puede tropezar o incluso introducir un pie. Para una persona con discapacidad visual, el peligro es aún mayor, ya que no puede detectar visualmente la irregularidad y depende de su bastón o de la memoria del recorrido.
El vecino mencionado, que vive a pocas cuadras, utiliza esa vereda a diario después de bajar del colectivo. Su rutina se ha convertido en una odisea por la falta de mantenimiento en el lugar.
Un reclamo que no es nuevo
Este tipo de situaciones se repiten en diferentes puntos de la ciudad, donde la infraestructura urbana muestra signos de abandono. En este caso, la demora en la reparación no solo genera molestias, sino que atenta contra la seguridad de los vecinos, especialmente de los más vulnerables.
La preocupación del lector es clara: se necesita una solución urgente antes de que ocurra un accidente. Las autoridades municipales deberían tomar cartas en el asunto y enviar una cuadrilla para recolocar la tapa de manera segura.
Mientras tanto, quienes transitan por 23 y 66 deben extremar las precauciones, y se recomienda a los vecinos de la zona que adviertan a otros sobre este peligro para evitar caídas o lesiones.