Perdieron unos guantes en un hospital y la FIA explotó: el duro mensaje a los funcionarios
La FIA estalló contra la burocracia estatal por un expediente ridículo: la pérdida de unos guantes en un hospital. ¿Hasta dónde llega la paciencia del organismo de control?
Una denuncia por la pérdida de un par de guantes derivó en un expediente administrativo y desató la ira de la Fiscalía de Investigaciones Administrativas (FIA), que salió a marcarle la cancha a los funcionarios que convierten nimiedades en causas judiciales.
El organismo de control publicó en el Boletín Oficial una resolución que es un verdadero llamado de atención: estamos para investigar conductas irregulares, no para buscar objetos perdidos.
¿Qué pasó con los guantes?
Todo comenzó en el Hospital Evita, donde se denunció la desaparición de un par de guantes anticorte nivel de protección 5, marca Gikea. La pérdida dio lugar a la resolución 118/26 del Ministerio de Salud, que ordenó instruir un sumario administrativo para investigar el hecho.
En esa instancia, el organismo de control dispuso promover una investigación legal, formal y documentada sobre las causales que originaron las actuaciones. Sin embargo, el instructor del expediente llegó a una conclusión contundente: al no poder determinarse quién era el responsable de los guantes, correspondía archivar las actuaciones y notificar a la Dirección de Bienes Patrimoniales para que diera de baja el elemento.
El límite de la FIA
La fiscal adjunta Gabriela Cristina Tabernero tomó la posta y dejó clara la postura del organismo. En sus consideraciones, recordó que la función de la FIA es investigar la conducta de los funcionarios, no salir a buscar guantes que no se sabe si se perdieron, se gastaron o alguien se los llevó.
Para reforzar su postura, citó el “Instructivo para sumario por faltante de bienes sin denuncia penal” y su par para cuando existe denuncia penal. Y fue más allá: remarcó que la intervención de la Fiscalía solo procede cuando existen sospechas fundadas de una conducta irregular o ilícita de algún agente o funcionario en ejercicio de sus funciones.
Además, subrayó que debe tenerse en cuenta la significación económica de los bienes y los parámetros técnicos de vida útil. En criollo: la FIA no está para perseguir guantes, sino para controlar a quienes manejan los hilos del Estado.
La resolución publicada en el Boletín Oficial es un llamado de atención a todos los organismos provinciales para que dejen de cargar a la Fiscalía con denuncias que no tienen relevancia administrativa ni penal. La paciencia tiene un límite, y la FIA acaba de demostrarlo.