Perdió el trabajo y su boda en la misma semana: con un colectivo de 1999 se armó una casa y hoy gasta tres veces menos

¿Cuánto puede bajar el costo de vivir si te mudás a un colectivo reciclado? Craig Gordnier lo midió con números: la cifra mensual que pasó a pagar sorprende.

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Perdió el trabajo y su boda en la misma semana: con un colectivo de 1999 se armó una casa y hoy gasta tres veces menos
Perdió el trabajo y su boda en la misma semana: con un colectivo de 1999 se armó una casa y hoy gasta tres veces menos

Un despido y una boda cancelada en plena pandemia empujaron a Craig Gordnier a tomar una decisión que le cambió la vida: compró un viejo colectivo escolar y lo convirtió en su vivienda. Tenía 27 años y los ahorros justos para intentarlo.

Corría 2020. El coronavirus arrasaba con el empleo en Estados Unidos y a Gordnier le tocó el turno. A la pérdida del trabajo se le sumó la cancelación de su casamiento, según reconstruyó el propio protagonista.

Lejos de quedarse de brazos cruzados, destinó ese dinero a un proyecto que le permitiera moverse por todo el país sin pagar alquiler. La idea: una casa con ruedas.

De Dakota del Sur a Massachusetts con un Blue Bird de 1999

En mayo de ese año se hizo de un colectivo escolar Blue Bird modelo 1999. Lo pagó 14 mil dólares en Dakota del Sur y lo trasladó hasta Massachusetts, donde empezaría la verdadera odisea.

Con familiares, amigos y algunos especialistas como equipo de trabajo, encaró una refacción integral que le demandaría 200 días. El primer paso fue estructural: elevó el techo unos 50 centímetros hasta dejarlo en 2,6 metros de altura, para poder circular de pie por el interior.

Para la transformación completa invirtió otros 26 mil dólares. Sumados a la compra inicial, el proyecto total rondó los 40 mil dólares. Donde pudo, tiró de materiales reciclados para achicar costos.

Qué tiene adentro la casa rodante

El interior quedó equipado con todo lo necesario para vivir en ruta:

Cocina: una mesada de unos 3,35 metros, electrodomésticos y una barra para preparar café.

Dormitorio: una cama en la parte trasera y una ventana en el techo.

Baño: una ducha con revestimientos y entrada de luz natural.

Living: un sofá cama y una chimenea eléctrica decorativa.

Energía: paneles solares sobre el techo para abastecer la vivienda.

El número que más lo sorprendió

Terminada la obra, Gordnier salió a recorrer Estados Unidos. Y ahí apareció el dato que más lo convenció: el impacto en su presupuesto.

En su casa tradicional gastaba unos 3800 dólares por mes. Ya instalado en el colectivo, el número bajó a cerca de 1200 dólares mensuales, con comida, combustible y otros gastos incluidos. Menos de un tercio de lo que desembolsaba antes.

El experimento, sin embargo, tuvo fecha de cierre. En noviembre de 2021 vendió el vehículo. Meses después, en julio de 2022, ayudó a los nuevos dueños a publicarlo otra vez en una plataforma online, esta vez con un precio de 118 mil dólares.

Lo que arrancó como una salida de emergencia tras quedarse sin empleo terminó siendo un cambio de vida completo.

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