¿Sabés qué agua tomar, cómo revisar el calzado antes de acampar y qué vacuna chequear antes de salir? La guía sanitaria para los peregrinos que viajen a ver al papa tiene varios puntos que muchos pasan por alto.
El Ministerio de Salud de la provincia difundió una guía de cuidados para quienes se movilicen a Córdoba por la visita del papa León XIV, agendada para el lunes 9 y el martes 10 de noviembre. La cartera sanitaria puso el foco en dos frentes: las enfermedades infecciosas y los brotes de origen alimentario que suelen aparecer cuando hay traslados masivos y aglomeraciones.
Las recomendaciones abarcan el consumo de agua y comida, la protección contra picaduras de mosquitos, los accidentes con animales ponzoñosos y la puesta al día de las vacunas. El gobierno provincial pidió a los peregrinos revisar estos puntos antes de salir.
Qué comer y beber durante la peregrinación
Las enfermedades transmitidas por alimentos (ETA) aparecen cuando se ingiere agua o comida contaminada con bacterias, virus o parásitos. Para bajar ese riesgo en las jornadas de movilización, la cartera sanitaria enumeró una serie de pautas.
Agua: solo embotellada y sellada. Nada de hielo de origen desconocido.
Comida: platos bien cocidos y calientes. Conviene esquivar las ensaladas crudas, los embutidos expuestos al sol y los puestos ambulantes sin habilitación.
Manos: alcohol en gel de al menos 70 % antes de comer cuando no haya agua limpia y jabón a mano.
Viandas: llevarlas en conservadoras térmicas con refrigerantes. Si una comida pasó más de dos horas fuera del frío, mejor descartarla.
Si aparecen náuseas, vómitos, diarrea, fiebre o dolor abdominal fuerte, hay que acercarse a un centro de salud y no automedicarse.
Mosquitos: repelente y ropa larga
Las actividades al aire libre elevan la exposición a picaduras. A eso se suma que el desplazamiento de personas desde zonas con circulación viral puede introducir enfermedades en lugares donde no estaban presentes.
Para quienes participen de vigilias, misas campales y recorridos, la recomendación es usar repelentes con DEET, IR3535 o icaridina, respetando las indicaciones del envase para reaplicarlos. También conviene vestir mangas largas, pantalones largos y medias, de preferencia de colores claros, y evitar juntar botellas, latas o envases que acumulen agua y se vuelvan criaderos.
Si durante el viaje o en las dos semanas siguientes surge fiebre, dolores musculares o articulares intensos, dolor detrás de los ojos o erupciones en la piel, hay que ir al centro de salud más cercano y avisar que se participó del evento.
Alacranes, arañas y víboras: cómo cuidarse
Los predios abiertos, los campos y las zonas de acampe aumentan el contacto con ofidios, escorpiones y arañas. Las medidas son simples pero clave: sacudir botas, zapatillas, mochilas y bolsas de dormir antes de usarlas o de meter las manos; usar calzado cerrado y no caminar descalzo, sobre todo de noche.
Tampoco hay que meter las manos en huecos de árboles, debajo de piedras, entre la leña ni en grietas sin protección, y menos aún tocar o intentar capturar a estos animales. La basura debe quedar en bolsas cerradas y lejos de los lugares de descanso para no atraer insectos ni roedores.
Ante una picadura o mordedura, la indicación es acudir de inmediato al puesto sanitario o centro de salud más cercano, mantener a la persona en reposo y lavar la zona con agua y jabón. No se deben hacer cortes ni colocar ligaduras o torniquetes. Si se puede, conviene sacarle una foto al animal sin acercarse ni capturarlo, para que el equipo de salud pueda identificarlo.
Sarampión: la alerta que llega desde la OPS
La Organización Panamericana de la Salud (OPS) emitió una alerta epidemiológica por el riesgo de propagación del sarampión en Sudamérica. El contexto: coberturas de vacunación bajas en varios países y una circulación internacional de personas muy intensa.
Por eso, antes de viajar o de sumarse a actividades multitudinarias, se recomienda revisar el carné y confirmar que el esquema contra el sarampión con la vacuna triple viral esté completo según la edad. Quienes tengan dosis pendientes deben consultar con un equipo de salud para completarlas con anticipación.
Y si aparece fiebre, secreción nasal, tos o sarpullido durante el viaje o en las dos semanas posteriores, hay que hacer una consulta médica, evitar los eventos públicos e informar los antecedentes de viaje o de participación en encuentros masivos.