Persecución, un rifle y una pelea: cuatro jóvenes imputados en Buena Esperanza
La persecución en la Autopista 55 terminó con dos policías internados y cuatro jóvenes imputados. La defensa denuncia apremios y da una versión que nadie esperaba: qué dicen los testigos.
La Justicia de San Luis formalizó este martes la imputación de cuatro jóvenes por una serie de delitos ocurridos durante el fin de semana en la Autopista N° 55, cuando una persecución policial terminó con dos efectivos heridos y una fuerte discusión en el ingreso a Buena Esperanza. La Fiscalía y la defensa presentan versiones totalmente contrapuestas sobre lo que pasó.
Qué dice la Fiscalía
Según la acusación del Ministerio Público, los cuatro ocupantes de una camioneta circulaban hacia Buena Esperanza cuando, a unos 10 kilómetros del ingreso a la localidad, se toparon con un control policial. Lejos de detenerse, continuaron la marcha pese a la voz de alto y las luces encendidas del móvil.
A partir de ahí se inició una persecución. El fiscal de Instrucción sostuvo que, durante el seguimiento, desde la camioneta se asomó un arma tipo rifle y se efectuó un disparo. Los efectivos respondieron con disparos para intentar detener el vehículo. La huida terminó en un inmueble de la localidad, donde los jóvenes se detuvieron.
El relato oficial indica que, al llegar los policías, se produjo una discusión que derivó en una pelea. La Fiscalía señaló directamente a Emiliano Nahuel Busso y Hugo Nicolás Pérez como los autores de la agresión. Uno de los efectivos cayó desmayado durante el enfrentamiento. Ambos policías permanecían internados al momento de la audiencia.
La versión de la defensa
El abogado Germán Anabitarte rechazó de plano la reconstrucción de los hechos y anticipó que presentará una denuncia por apremios ilegales. Según su versión, no existió ningún control policial: los jóvenes advirtieron que un móvil los seguía mientras circulaban en la camioneta.
Anabitarte afirmó que, al ingresar a un camino vecinal, el patrullero aceleró e intentó embestirlos. Luego escucharon disparos y decidieron continuar hasta Buena Esperanza. Aseguró que hay testigos que pueden respaldar ese relato y sostuvo que los policías habrían efectuado más de un disparo durante la persecución.
El defensor también indicó que los jóvenes nunca escucharon una voz de alto y denunció que uno de los efectivos golpeó en la cabeza a uno de los imputados. Por ese motivo calificó el procedimiento como irregular. Además, pidió la prórroga de detención para Busso y Pérez.
Qué resolvió el juez
El juez Santiago Ortiz tuvo por formulados los cargos contra los cuatro jóvenes. Mariano Andrés Torres quedó imputado como autor de desobediencia a la autoridad y tendrá prohibido salir del país mientras avance la Investigación Penal Preparatoria.
Busso y Pérez fueron imputados por resistencia y desobediencia a la autoridad en concurso real, además de lesiones leves agravadas por tratarse de miembros de la fuerza y atentado contra la autoridad agravado por poner manos sobre la autoridad, en concurso ideal. Ambos continuarán detenidos por la prórroga solicitada por la defensa.
El cuarto implicado, un joven de 17 años, también quedó imputado por resistencia y desobediencia a la autoridad, lesiones leves agravadas y atentado contra la autoridad agravado. La situación de los cuatro no fue idéntica: la Fiscalía reconoció que, por el momento, no existe un testigo que haya visto a Torres agredir a los efectivos.