Pescadores denuncian que Newsan avanza y ellos quedan afuera: “Perdimos una zona de trabajo”
Denuncian que Newsan se queda con las mejores áreas de pesca y los artesanales pierden su lugar. ¿Qué reclama el sector y qué respuesta obtuvieron hasta ahora?
Los pescadores artesanales de Puerto Almanza alzaron la voz contra la expansión de la acuicultura y el avance de la empresa Newsan, a la que acusan de recibir prioridad en la asignación de áreas de manejo mientras ellos pierden espacios históricos de trabajo. La competencia desigual y la falta de respuestas a reclamos cotidianos marcan un conflicto que no cesa en Tierra del Fuego.
El reclamo fue planteado por referentes del sector, quienes advirtieron que las actuales condiciones de la actividad generan una disputa despareja con las grandes empresas. La discusión por una nueva Ley de Pesca y la asignación de áreas de manejo también forman parte del escenario, según denuncian los trabajadores.
¿Qué denuncian los pescadores?
Carlos Cárcamo, referente de la pesca artesanal de Puerto Almanza, aseguró que los cambios de los últimos años modificaron las condiciones laborales y que la presencia de grandes compañías limita cada vez más el desarrollo del sector. “Nosotros seguimos estancados en algunos reclamos que ya hicimos con anterioridad y no hubo cambios. Incluso hay un borrador sobre las áreas de manejo que va a administrar Newsan. Ya perdimos una zona donde trabajábamos porque ahora hay un emprendimiento acuícola y no podemos pescar ahí. Eso nos obliga a desplazarnos más lejos, navegar más tiempo, gastar más combustible y, muchas veces, terminar pescando menos”, explicó.
La reglamentación vigente impide calar artes de pesca a menos de 500 metros de las concesiones acuícolas. Cárcamo señaló que esta situación dejó fuera de uso sectores históricamente productivos. “Hay lugares donde directamente no se pesca nada y otros que siempre fueron productivos. A medida que esas zonas se van reduciendo, el perjudicado termina siendo el pescador artesanal. Uno puede buscar otros lugares, pero eso significa más gasto, más horas de navegación y muchas veces una pesca de menor rendimiento”, sostuvo.
¿Qué pasa con el mercado y el corredor gastronómico?
El referente también advirtió sobre el impacto que podría tener la comercialización de productos acuícolas en el mercado local. “Hoy Newsan ocupa mucho mercado y, aunque todavía no se ve ese producto en las góndolas, en algún momento va a entrar y ahí va a pasar lo que ocurre siempre: el pescador artesanal pierde porque es muy difícil competir con Newsan. Lo vemos con todas las empresas grandes”, afirmó.
Además, denunció diferencias en las condiciones para ingresar materiales destinados a mejorar los emprendimientos de Puerto Almanza, una situación que afecta el crecimiento del corredor gastronómico. “Nosotros, para entrar materiales y arreglar nuestros restaurantes o emprendimientos, tenemos que pedir permisos y esperar autorizaciones. En cambio, los camiones de Newsan entran y salen cuando quieren. Yo vivo hace 30 años en Almanza y Newsan está hace cinco. Es muy difícil competir con eso”, expresó.
La falta de respuestas a problemas cotidianos también desalienta a quienes viven y trabajan en la localidad. “Venimos presentando propuestas para mejorar Puerto Almanza y caen en saco roto. Tenemos problemas con la basura, con los caballos, con los perros y son cuestiones simples de resolver. Si las áreas competentes se hicieran cargo, muchas de esas situaciones tendrían solución, pero eso no ocurre”, remarcó.
¿Qué piden para el futuro de Almanza?
En cuanto al desarrollo turístico, Cárcamo valoró el crecimiento del corredor gastronómico y el posicionamiento de Puerto Almanza como destino, pero pidió que ese proceso se acompañe con infraestructura y planificación para evitar impactos sobre el ambiente y la actividad pesquera. “Yo apoyo que Almanza siga creciendo como corredor gastronómico porque hay mucha gente que trabajó para lograrlo. Pero ese crecimiento tiene que tener un equilibrio. Si no resolvemos cuestiones básicas, como los servicios o la contaminación del mar, terminamos perjudicando a los mejillones, a los pescadores y también al turismo. Hay que sentarse a planificar con quienes vivimos y trabajamos todos los días en Almanza”, concluyó.