Pidió ayuda a gritos en un audio, la Justicia amplió la causa pero él sigue en su casa
La Fiscalía pidió que volviera a prisión y que se investigara la tentativa de femicidio. La Justicia aceptó una parte del planteo, pero el acusado sigue en su casa con una tobillera electrónica. ¿Alcanza?
La causa por violencia de género contra Gamal Salim sumó un capítulo decisivo: el Tribunal habilitó investigarlo por tentativa de femicidio, pero le permitió seguir en libertad. La resolución llega después de que se conociera el audio en el que una joven de Cerrillos suplica entre gritos: “Por favor, no me pegués”.
Los jueces Jorge Luis Musa e Ignacio Colombo tomaron dos decisiones opuestas durante una audiencia realizada el jueves 8 de octubre, en la que resolvieron las apelaciones presentadas por la fiscal de la Unidad de Femicidios (UFEM), María Luján Sodero Calvet.
Por un lado, aceptaron ampliar la imputación para que la investigación avance por tentativa de homicidio agravado por la relación de pareja y por mediar violencia de género —es decir, tentativa de femicidio— y por dos episodios de lesiones leves agravadas. Por el otro, rechazaron el pedido de la Fiscalía de restablecer la prisión preventiva y confirmaron que el acusado, de 29 años, continúe bajo monitoreo electrónico mediante el sistema SUMA.
Qué dice el audio que dio origen al caso
El registro fue grabado por la propia víctima y difundido por El Tribuno el 22 de septiembre. En él se escucha a la joven suplicar “Por favor, no me pegués”, junto a gritos de un hombre, reproches, expresiones de maltrato y ruidos fuertes que podrían corresponder a golpes.
El archivo tiene formato de video, aunque no contiene imágenes visibles. La grabación fue reproducida durante la primera audiencia de formalización, ante el juez Gabriel González, y quedó incorporada al expediente como evidencia digital.
El hecho que originó la causa ocurrió el 10 de agosto en una vivienda de Cerrillos. Según informó el Ministerio Público Fiscal, la joven llamó al Sistema de Emergencias 911 para alertar sobre una situación de violencia extrema. Sus dos hijos estaban presentes.
La Fiscalía de Flagrancia intervino en primera instancia y se dictó la prisión preventiva de Salim como supuesto autor de lesiones leves y graves agravadas por el vínculo y por el género.
El pedido que la Fiscalía no pudo sostener
El 4 de septiembre, ya a cargo de la investigación, Sodero Calvet solicitó ampliar la imputación por tentativa de femicidio e incorporar dos supuestos episodios de lesiones leves agravadas ocurridos durante 2025, surgidos de la evidencia digital.
El juez Antonio Pastrana rechazó el planteo al considerar que los elementos incorporados no constituían hechos nuevos o diferentes de los ya imputados. Sobre los episodios de 2025, entendió que no estaban suficientemente precisadas las circunstancias de tiempo, lugar y modo. Esa decisión fue revertida por el Tribunal en la audiencia del jueves.
En paralelo, la libertad de Salim había sido dispuesta el 9 de septiembre por la jueza Claudia Puertas, pese a la oposición fiscal. En esa instancia se analizó la aplicación del sistema SUMA: inicialmente la víctima se había negado a utilizarlo y el sistema había arrojado un resultado de “no apto”. Al ser consultada nuevamente en presencia de las partes y del imputado, aceptó el dispositivo.
Sodero Calvet cuestionó entonces que esa aceptación fuera valorada de manera aislada y sostuvo que debía analizarse dentro del contexto de violencia, dependencia y vulnerabilidad descripto en los informes incorporados a la causa.
Qué planteó la Fiscalía en la audiencia
Durante la apelación, la fiscal sostuvo que la evaluación de los riesgos no podía limitarse al comportamiento del acusado durante su permanencia en libertad. Planteó que debía comprender la totalidad de los antecedentes de violencia, los informes de riesgo y las condiciones de vulnerabilidad de la víctima y sus hijos.
De acuerdo con el parte fiscal, también cuestionó que la resolución no respondiera de manera individualizada a sus planteos sobre la valoración de las pruebas, la progresividad de la violencia y la suficiencia del monitoreo electrónico para neutralizar los riesgos advertidos.
El Tribunal consideró que no resultaba necesario restablecer la privación de libertad. La Fiscalía mantuvo sus cuestionamientos sobre la ausencia de un análisis integral del caso con perspectiva de género y de infancia.
El acompañamiento institucional
En la misma audiencia se discutió la participación del Observatorio de Violencia Contra las Mujeres de Salta como amicus curiae. La defensa se opuso, pero el Tribunal desestimó ese planteo y admitió la intervención del organismo. Por su parte, la Defensoría de Género acompañó a la víctima.
Con la nueva resolución, la Fiscalía podrá avanzar en la investigación de la tentativa de femicidio y de los episodios cuya incorporación había sido rechazada. Salim continuará en libertad bajo monitoreo electrónico.