Pidió más comida para el comedor, pero la respuesta del Estado la dejó sin palabras
Hace tres meses que Esther Torres presentó todos los papeles para ampliar el comedor Niños Pájaros, pero sigue recibiendo comida para la mitad de la gente que llega. "Duele mucho decirle 'no me alcanza'", dice. Lo que el Estado le exige ahora complica aún más la entrega.
El comedor de la Biblioteca Niños Pájaros, en Jujuy, presentó todos los papeles hace tres meses para ampliar su asistencia de 50 a 100 porciones, pero sigue esperando respuestas. Mientras la demanda crece, la ayuda oficial no alcanza y las nuevas exigencias de control complican aún más la tarea.
En diálogo con Radio 2, Esther Torres, referente del espacio comunitario, describió la situación que atraviesan a diario: "Yo tengo para 50, yo pedí para 100, porque es mucha la necesidad que hay, es mucha la gente que viene y duele mucho también decirle 'no, no me alcanza, no tengo'". La referente aseguró que cumplió con cada requisito solicitado por las áreas estatales, pero la ampliación sigue cajoneada.
Planillas y restricciones que ahogan la ayuda
Además de la falta de respuesta, Torres cuestionó las nuevas medidas de control implementadas por el Estado provincial. Según denuncian desde los espacios sociales, estas normativas exigen la firma de planillas detalladas de asistencia, a pesar de que la mercadería oficial se entrega una sola vez por semana. El objetivo, sostienen, sería limitar la concurrencia cruzada a otros comedores, lo que reduce aún más las alternativas de subsistencia de las familias más vulnerables.
La situación se agrava por el contexto económico: la falta de empleo formal, el freno de la obra pública y la pérdida del poder adquisitivo. Para poder elaborar al menos un plato de sopa o un acompañamiento básico, el comedor debe complementar los alimentos secos que envía el Ministerio con rifas, donaciones de vecinos y colectas de leña u otros insumos.
Indignación y falta de prioridades
Consultada sobre las prioridades presupuestarias del gobierno frente a la emergencia, Esther Torres no ocultó su enojo: "Indignación, por lo que nos están quitando, como se dice, el pan de la boca, para beneficiarse por otro lado. No ven la necesidad de la gente, no ven la necesidad del pueblo; ellos ven su lado positivo, el beneficio de eso, y lo demás que se joroben".
El comedor Niños Pájaros asiste a niños, personas con discapacidad y adultos mayores en situación de vulnerabilidad, un grupo que no deja de crecer. Mientras tanto, la respuesta estatal sigue ausente y la incertidumbre sobre el futuro de la asistencia se profundiza.