Piezas de 8.000 años llegan a un museo neuquino y reescriben la historia del norte provincial
¿Qué secretos esconden estas piezas de 8.000 años? Un tesoro arqueológico llega a un museo neuquino y promete reescribir la historia de la región. Los detalles de una entrega que nadie contó.
El norte neuquino acaba de recibir un tesoro de incalculable valor histórico. Materiales arqueológicos con hasta 8.000 años de antigüedad fueron entregados al Museo Comunal Ana María Biset, en Caepe Malal, en un operativo que promete cambiar la forma en que se entiende el pasado de la región.
La entrega fue encabezada por la secretaria de Cultura, María José Rodríguez, y la directora de Patrimonio Cultural, Claudia Della Negra, quienes realizaron el traspaso formal de las piezas al museo ubicado en el paraje Caepe Malal. Se trata de elementos recuperados y analizados en distintos puntos del Valle del Curi Leuvú, así como también del Paraje El Alamito.
¿Qué piezas forman parte de esta entrega?
El lote incluye una diversidad sorprendente de materiales: cerámicas, líticas, metales y hasta cestería proveniente de un entierro realizado en sal mineral. También se suman adornos metálicos y otros elementos que aún están siendo analizados y que continuarán su estudio en el propio museo de Caepe Malal.
Uno de los datos más llamativos es que parte de estos materiales fueron restituidos por el Museo del Parque Nacional Nahuel Huapi, con el trabajo del investigador del CONICET Adan Hajduk, quien ya había comenzado sus análisis en los primeros rescates de 1986 en la zona.
Un hallazgo que comenzó con una obra
La historia de estas piezas se remonta a la década de 1980, cuando la construcción de un canal en la zona destapó un hallazgo que podría haber sido destruido. Las tareas de rescate que se pusieron en marcha entonces permitieron detectar y proteger un importante cementerio, que luego fue identificado como correspondiente al siglo XVIII.
Ese episodio marcó el inicio de una serie de investigaciones que hoy, décadas después, tienen un nuevo capítulo con la incorporación de estos materiales al museo. El sitio Caepe Malal 1, ubicado en el departamento Chos Malal, es uno de los más destacados dentro de este trabajo.
Un equipo de lujo detrás de la investigación
Detrás de estas piezas hay un equipo científico de primer nivel. Entre los profesionales que participaron se encuentran Ana Biset, Adan Hajduk, Estela Cuneo, Ana Albornoz y Claudia Della Negra, junto a los doctores Iván Pérez, Valeria Bernal, Florencia Gordón, Marien Beguelin, Paula González y Paula Novellino.
Pero no solo los científicos fueron protagonistas. Los pobladores locales, entre ellos los hermanos Lazcano, y el personal del museo colaboraron activamente en la detección de sitios y en las tareas de campo, demostrando que la preservación del patrimonio es una tarea colectiva.
Con esta incorporación, el museo Biset de Caepe Malal se convierte en un punto de referencia para la divulgación del patrimonio arqueológico neuquino, acercando a la comunidad los resultados de un trabajo científico que lleva décadas y que aún tiene mucho por revelar.