Pintaron de azul los nidos de unos horneros recién terminados y nadie sabe quién lo hizo
Tres nidos de horneros recién terminados aparecieron pintados de azul en plena calle Colombia. Una ONG exige saber qué producto se usó y si es seguro para las aves.
Vecinos y organizaciones protectoras de animales de Roca están alarmados por lo que ocurrió con tres nidos de horneros que fueron pintados de azul junto con el alumbrado público. Los nidos de barro, que las aves habían terminado de construir hacía poco, están sobre la calle Colombia, entre Mendoza y Jujuy.
El color elegido es el mismo que identifica a la gestión de la intendenta María Emilia Soria, aunque hasta ahora se desconoce si la pintura la aplicó el Municipio o terceros. La duda sobre la autoría del hecho sigue sin respuesta.
La advertencia de los especialistas
La ONG Ranhu (Rescate Animal No Humano) fue la primera en encender las alarmas. Según indicaron, las casitas habían sido terminadas recientemente por estas aves, lo que agrava la situación porque se trata de estructuras activas y habitadas.
“La preocupación no es estética: una pintura destinada a caños o estructuras de alumbrado no debería aplicarse sobre un nido de aves sin verificar previamente que su composición sea segura para ellas”, expresaron desde la organización.
Desde Ranhu explicaron que las pinturas pueden contener solventes y otros componentes que, durante su aplicación y curado, liberan sustancias al ambiente. Las aves tienen un sistema respiratorio especialmente sensible y, además, pueden entrar en contacto directo con la superficie del nido a través de sus patas, pico y plumaje.
El calor, otro factor de riesgo
La organización también puso el foco en las temperaturas extremas que se aproximan. Con el calor, resulta clave conocer cómo se comporta ese producto y si está indicado para una estructura que estará en contacto permanente con fauna silvestre.
Por eso, el pedido concreto es que se informe qué pintura se utilizó y se verifique, con criterio técnico, que sea segura para estas aves y que no represente un riesgo para los nidos que ellas mismas construyeron.
“Son sus hogares. Si una intervención humana puede evitarse o realizarse de manera segura, debería hacerse pensando primero en quienes los habitan”, sostuvo la ONG.
Finalmente, desde Ranhu señalaron que la literatura veterinaria y de toxicología aviar reconoce que las aves son particularmente sensibles a contaminantes inhalados y a la exposición a solventes y químicos. “Además, las fichas de datos de seguridad (SDS) de cada pintura son las que permiten determinar sus componentes, vapores, riesgos por contacto e indicaciones de uso”, concluyeron.


