Pintó 22 grafitis en la Ciudad y la cuenta la terminó pagando ella
La Ciudad de Mendoza tiene un mecanismo que permite a los propios vecinos decidir sanciones por faltas al Código de Convivencia. Una joven lo comprobó con 22 grafitis y ahora enfrenta un monto que le puede cambiar los planes: cuánto deberá pagar, adentro.
Una joven fue declarada responsable de haber pintado 22 grafitis en espacios públicos y bienes privados de la Ciudad de Mendoza, tras una audiencia en la que intervino el Jurado Vecinal, un organismo municipal que permite a los vecinos analizar y resolver infracciones al Código de Convivencia Ciudadana.
La sanción económica se aplica por cada infracción cometida, por lo que el monto acumulado de las multas podría trepar hasta los $10 millones.
Cómo empezó la investigación
El caso arrancó el 3 de enero de este año, cuando la mujer —que difundía sus trabajos en una cuenta de Instagram— fue sorprendida mientras pintaba la persiana de un local comercial en calle Mitre al 1657.
En ese procedimiento se labró un acta por infracción a los artículos 21 y concordantes de la Ordenanza Municipal N° 3877/14, que prohíbe realizar grafitis, pintadas, manchas, garabatos, escritos, inscripciones o pegatinas en espacios públicos o bienes privados sin autorización.
También se secuestraron 17 envases de pintura en aerosol y otros elementos. A partir de esa primera intervención, el municipio avanzó con una investigación para determinar si la mujer estaba vinculada con otras pintadas en distintos sectores de la capital mendocina.
Las pruebas que la complicaron
Los investigadores identificaron otras 21 intervenciones en fachadas, comercios y edificios públicos que, por sus características y similitudes, fueron atribuidas a la misma autora.
Además, detectaron una cuenta de Instagram donde la mujer registraba y difundía sus intervenciones, tanto durante la realización de las pintadas como una vez terminadas.
El jurado y el detalle de los tatuajes
Con todos esos elementos, el caso llegó a una audiencia del Jurado Vecinal que se realizó en el Honorable Concejo Deliberante. El cuerpo estuvo integrado por siete vecinos de la Ciudad que participaron de manera voluntaria y analizaron los hechos y las pruebas del expediente.
En un momento del proceso, los jurados se retiraron a deliberar en privado y luego regresaron al recinto para pedirle a la acusada que descubriera sus brazos y mostrar los tatuajes que llevaba en ambos. Después de esa comprobación, volvieron a deliberar antes de tomar una decisión.
Finalmente, el presidente del Jurado Vecinal comunicó que la mujer había sido encontrada responsable por unanimidad de las 22 pintadas que formaban parte de la acusación.
Qué pasa si no paga
Si las multas no se abonan de manera voluntaria, el municipio puede iniciar un procedimiento de apremio ante los juzgados tributarios. Una vez que la sentencia quede firme y ante el incumplimiento del pago, pueden adoptarse medidas como el embargo o la inhibición de la demandada.
La audiencia también contó con la presencia de alumnos de quinto año del Colegio Universitario Central, que asistieron en el marco de la materia Nuevos Derechos. Desde el municipio señalaron que la participación de estudiantes busca acercar a los jóvenes a los mecanismos de participación ciudadana y al conocimiento de las normas que regulan la convivencia en la Ciudad de Mendoza.