Quince días sin apoyar el pie y tres meses de recuperación: lo que le dejó a una vecina un pozo en plena calle Arrayanes. Los frentistas ya habían presentado notas firmadas y hasta el martes no tenían respuestas.
Los vecinos de Chacramonte atraviesan días de bronca e impotencia. Las lluvias del lunes dejaron el barrio cubierto de agua y pozos, y una vecina terminó con el peroné quebrado al pisar mal un desnivel cuando volvía a su casa, sobre calle Arrayanes al 5000.
La mujer regresaba a su vivienda cuando se torció el pie en uno de los pozos de la calle. En ese momento pensó que se trataba de una lesión en los tendones, pero al día siguiente fue a la guardia y le confirmaron la fractura.
Según contó a la fuente periodística, deberá pasar 15 días sin apoyar el pie y afrontar tres meses de recuperación, en los que no podrá hacer sus actividades habituales. Su mayor preocupación, ahora, es cómo hará para llevar a sus hijos a la escuela.
“No se puede andar”
Corina Torino, otra vecina del barrio, aseguró que las precipitaciones de las últimas jornadas empeoraron todo y fue tajante: “No se puede andar”.
El deterioro de las calles no distingue entre peatones y conductores. Según explicó Corina, las motos y las bicicletas sufren roturas en las ruedas, mientras que los automovilistas tienen que esquivar los desniveles para no dañar sus vehículos.
Cuando llueve, la situación se vuelve más complicada todavía: los servicios de transporte como taxis y Uber dejan de entrar al sector. “Si llueve y vos pedís un Uber o estás en el centro y querés venir en Uber o en taxi, directamente no vienen, no te traen”, contó la vecina.
A eso se suma una preocupación que excede la comodidad: las condiciones de las calles podrían dificultar el ingreso rápido de ambulancias, policías o bomberos ante una emergencia.
Reclamos sin respuesta y máquinas en el barrio
Los pedidos de los habitantes de Chacramonte no son nuevos. Ya presentaron notas firmadas ante el Municipio, y otros vecinos hicieron llamados y enviaron fotografías para mostrar el estado de las calles. Hasta este martes, según Corina, no habían recibido respuestas concretas.
Ese mismo día comenzaron a verse movimientos de maquinaria municipal en distintos sectores, con tareas de drenaje, nivelación y apertura de zanjas en los laterales para facilitar el escurrimiento del agua.
Sin embargo, algunos vecinos cuestionaron la modalidad de los trabajos: sostienen que, en determinados sectores, los movimientos de suelo habrían generado nuevos pozos y provocado que el agua circule con más fuerza por el barrio.
“Las máquinas están trabajando, pero están haciendo zanjeos, como para que drene el agua por ahí, ojalá que rellenen, que pasen la motoniveladora y que quede todo bien”, planteó Corina, que también advirtió sobre los daños que los desniveles pueden causar en paragolpes, ruedas y otras partes de los vehículos.
La vecina remarcó que la solución debe llegar a todo Chacramonte y no limitarse a las calles principales. “Estamos abandonados, creo que nosotros pagamos un servicio y tenemos derecho a vivir bien”, expresó.