Planeaba un ataque armado en su escuela y la lista de "blancos" la delató
Una alumna de 13 años armó una lista con compañeros y docentes y planeaba conseguir un arma. Lo que encontraron en sus chats encendió todas las alarmas.
Una alumna de 13 años del Colegio Secundario N° 25 de Río Gallegos fue apartada de las clases presenciales después de que sus padres denunciaran en la Comisaría Segunda que la menor planeaba un tiroteo masivo contra compañeros y docentes. La alerta surgió cuando un contacto virtual de la estudiante filtró las conversaciones donde detallaba sus intenciones.
La denuncia y el contenido de los chats
Según las exposiciones policiales realizadas por los tutores de otros alumnos, la joven habría confeccionado una lista de "blancos" que incluía a estudiantes de su curso y a miembros del cuerpo docente. En las capturas de pantalla presentadas ante la policía, la menor también expresaba su intención de apoderarse del arma reglamentaria del padre de una compañera, que se desempeña como efectivo de las fuerzas de seguridad.
La situación se destapó cuando la persona que recibía los mensajes decidió advertir directamente a los jóvenes que figuraban en la nómina, adjuntando las pruebas digitales. Esa rápida reacción motivó que los padres de los alumnos afectados se presentaran en la sede de la División Comisaría Segunda de Río Gallegos para radicar la denuncia formal.
Medidas adoptadas
Los tutores requirieron la inmediata adopción de medidas cautelares y la activación de protocolos de resguardo integral para garantizar la seguridad de la matrícula y del personal del colegio. Por su parte, las autoridades directivas del establecimiento resolvieron la separación preventiva de la alumna del entorno presencial, mientras se evalúa el procedimiento administrativo e institucional correspondiente.
El caso reactivó el debate sobre los esquemas de detección temprana de conductas de riesgo y el monitoreo del uso de entornos digitales en adolescentes dentro de la provincia de Santa Cruz. Desde el medio local se preservó y borró los nombres de usuarios de las capturas por tratarse de menores de edad.