Plantaron 100 árboles y 25 años después el valle se transformó en un bosque imposible de reconocer

¿Cómo hizo un grupo de voluntarios para convertir 660 hectáreas de pastizal en un bosque de 750.000 árboles? La respuesta está en un detalle que casi nadie tuvo en cuenta al principio.

· 2 min de lectura
Plantaron 100 árboles y 25 años después el valle se transformó en un bosque imposible de reconocer
Plantaron 100 árboles y 25 años después el valle se transformó en un bosque imposible de reconocer

El 1° de enero de 2000, un grupo de voluntarios llegó a Carrifran Glen, en las Moffat Hills del sur de Escocia, con una meta que sonaba utópica: devolverle al valle el bosque que había perdido miles de años atrás. Ese día plantaron los primeros 100 árboles jóvenes en un paisaje de pastizales y ejemplares aislados, producto de siglos de pastoreo intensivo de ovejas, cabras y ciervos.

Detrás del gesto simbólico había años de planificación. Los naturalistas Philip y Myrtle Ashmole lideraron la iniciativa para recuperar el bosque nativo que alguna vez cubrió buena parte del sur escocés. Reunieron fondos entre unas 600 personas y, a través del Borders Forest Trust, compraron unas 660 hectáreas del valle.

El desafío no era plantar, sino sacar el ganado

La plantación inicial no alcanzaba. El verdadero obstáculo fue eliminar la presión de los herbívoros: las ovejas y cabras domésticas se retiraron en los primeros años y se mantuvo el control de ciervos para que no arrasaran con los brotes nuevos. Como quedaban muy pocos árboles maduros capaces de dar semillas, la regeneración espontánea era inviable.

Por eso, voluntarios y contratistas se dedicaron a plantar especies nativas, guiados por estudios de suelo, vegetación y polen antiguo conservado en turberas. Así reconstruyeron el ecosistema original, eligiendo con cuidado qué árboles y arbustos debían volver a Carrifran.

De pastizal a bosque: el cambio que llevó décadas

El impacto no fue inmediato. Recién para 2024, el valle sumaba alrededor de 750.000 árboles y arbustos plantados. Abedules, serbales, sauces, avellanos y otras especies cubrían las laderas donde antes solo había pasto.

El proyecto también permitió el regreso de plantas de sotobosque y aves propias de ambientes forestales. En las zonas altas se recuperaron brezales, turberas y vegetación montana, ampliando la diversidad del ecosistema.

Un modelo de rewilding que inspiró a toda Gran Bretaña

A diferencia de una plantación comercial, el objetivo en Carrifran fue que, tras la intervención inicial, los procesos naturales tomaran el control. El proyecto se convirtió en referencia para iniciativas de rewilding en Gran Bretaña, incluso antes de que el término se popularizara.

Hoy, las fotos comparativas muestran el cambio: donde antes había una ladera desnuda y castigada por el pastoreo, ahora crece un bosque joven. Aunque todavía faltan décadas para que se parezca al ecosistema original, Carrifran es la prueba de que la restauración ambiental a gran escala es posible.

Más para leer

Sin oferta salarial, los gremios universitarios van a fondo: qué se define esta semana en Tucumán
Sociedad
Tucumán sin clases este lunes: el motivo que muchos no conocen
Sociedad
El plan para cruzar la avenida más peligrosa de Bariloche: tres pasarelas, pero hay un detalle que define todo
Sociedad
Cortan una calle clave del microcentro y los comerciantes ya saben lo que se viene
Sociedad
Los trabajadores del volante ya no tendrán que viajar: el trámite que se completa en General Pico
Sociedad
Bariloche se prepara para días de frío extremo: el dato que sorprende a todos
Sociedad