Plantaron casi 2.000 sauces criollos en toda la provincia y ya preparan más
La provincia plantó casi 2.000 sauces criollos en diez puntos del territorio, pero la campaña no termina acá: ahora viene la parte más difícil, la que define si los árboles sobreviven. ¿Cuál es el plan de las autoridades para asegurarse de que no se pierda todo el trabajo?
La provincia de Río Negro cerró en San Javier la primera campaña de plantación masiva de sauce criollo, una especie nativa que busca recuperar terreno en los valles irrigados. Durante el programa, que se extendió por varios puntos del territorio, se implantaron casi 2.000 ejemplares en diez sitios diferentes.
La iniciativa, bautizada «¡Sé planta!», arrancó en Fernández Oro, siguió por Choele Choel y Viedma, y tuvo su última jornada en el balneario de San Javier. Allí, estudiantes, vecinos e instituciones locales participaron de una actividad que combinó la plantación con la educación ambiental y el conocimiento de una especie propia de los ambientes de río.
Los sauces se distribuyeron en riberas, espacios urbanos, viveros y plantas de tratamiento de efluentes. La idea no es solo sumar árboles, sino recuperar de forma progresiva la presencia de una especie que forma parte del paisaje natural de la región.
Una especie clave para el ecosistema
El sauce criollo es la única especie nativa de sauce de la Norpatagonia y uno de los árboles más característicos de las riberas rionegrinas. Su presencia cumple funciones ambientales esenciales: protege las orillas, fija el suelo y genera hábitat para distintas especies.
Más de 450 estudiantes participaron de la plantación
Uno de los ejes del programa fue la participación de las nuevas generaciones. Más de 450 estudiantes de nivel primario, secundario, técnico y superior formaron parte de las jornadas de plantación.
La propuesta buscó que los chicos no solo colocaran los ejemplares, sino que también conocieran las características del sauce criollo y la importancia de conservarlo. Desde el Gobierno provincial destacaron que el contacto directo con la especie puede generar un vínculo que vaya más allá de la actividad puntual: la expectativa es que quienes participaron puedan reconocer en el futuro los árboles que ayudaron a plantar y se conviertan en transmisores de ese conocimiento.
La última jornada reunió en San Javier a estudiantes de la Tecnicatura en Producción Agropecuaria, del CEPJA y de la escuela primaria de jornada extendida, además de vecinos y representantes de instituciones locales.
Qué pasa ahora con los sauces plantados
El cierre de la campaña no significa el final del programa. Comienza una nueva etapa de seguimiento de los ejemplares: el área de Recursos Forestales en Valles Irrigados realizará relevamientos para determinar los porcentajes de prendimiento y elaborará informes técnicos sobre la evolución de las plantas.
Además, continuará la producción de nuevos ejemplares en viveros y el trabajo de investigación y conservación de material genético. La intención provincial es que esta primera experiencia se convierta en una política sostenida y que en los próximos años se sumen nuevas plantaciones en distintos ambientes de Río Negro.