PlazAventura en Trinidad: así vivieron los chicos un Día del Niño a pura diversión
¿Te lo perdiste? La Plaza de Trinidad se llenó de juegos, talleres y deportes en un festejo que sorprendió a todos. Enterate cómo lo vivieron los chicos y qué pasó con los bonos canjeables.
La Plaza Almirante Brown de Trinidad se transformó en un parque de diversiones al aire libre. Juegos, talleres, música y deportes colmaron la tarde en un festejo organizado por la Municipalidad de la Ciudad de San Juan que convocó a cientos de familias.
La jornada, bautizada "PlazAventura", reunió en un solo espacio propuestas para todas las edades: desde kermés y maquillaje artístico hasta postas deportivas y espectáculos en vivo. El objetivo, según los organizadores, fue centralizar la oferta recreativa en un punto de encuentro vecinal.
¿Qué hubo para los más chicos?
Inflables, atriles de pintura y juegos de kermés fueron algunas de las atracciones que esperaban a los niños. La música no faltó: el DJ Puli Portillo puso el ritmo con animación durante toda la tarde, mientras los talleres creativos de origami, reciclaje y pintura mix media ofrecieron un espacio para explorar la imaginación.
La Biblioteca Municipal Guido Delfor Yribarren instaló un rincón de cuentos con un concurso de trabalenguas. Además, un stand de los Bomberos se sumó como posta interactiva, sumando otra opción para los curiosos.
Deporte y movimiento en equipo
El club UVT armó estaciones con canchas para hockey sobre patines, karate, fútbol, tenis, básquet y gimnasia deportiva. Los chicos recorrieron cada propuesta y juntaron bonos que luego canjearon por juguetes preparados por el municipio. Un mecanismo que premió la participación y el esfuerzo.
Arte, folklore y teatro
La cultura local también tuvo su lugar. El taller de folklore de la profesora Micaela Noriega presentó una muestra junto al Ballet Sembrando Ilusiones, que deleitó con danzas tradicionales. Los más pequeños disfrutaron de los "Titiriamichis" de Vero Almirón, el show del Circo Morisqueta y el recital interactivo de Rikitita.
El cierre fue con el clásico chocolate caliente con sopaipillas, food trucks y sorteos para los asistentes. La convocatoria dejó en claro que la propuesta municipal logró su cometido: concentrar diversión, cultura y deporte en un mismo lugar. La Municipalidad ya anticipa que estas celebraciones podrían replicarse en otros puntos de la Capital.