Poggi apoyó a LLA y ahora el gas de San Luis se viene con aumento: la jugada que lo incomoda
38 votos a favor, 8 en contra y una provincia que se queda sin el beneficio que aliviaba sus facturas de gas. Mientras Poggi promete "mecanismos alternativos", hay un detalle de su propio pasado político que complica el relato.
El gobernador de San Luis, Claudio Poggi, salió a marcar distancia de la eliminación del beneficio de Zona Fría después de que el Senado convirtiera en ley la reforma que deja a la provincia fuera del régimen general de subsidios al gas. La reacción vuelve a poner bajo la lupa su relación con La Libertad Avanza: en 2025 respaldó públicamente a la lista libertaria y ahora intenta despegarse de una medida impulsada por ese mismo espacio.
El rechazo lo manifestó durante la noche del jueves, una vez terminada la votación en la Cámara alta, que se resolvió con 38 votos a favor y 8 en contra. Poggi aseguró que la Provincia buscará implementar "mecanismos alternativos" para amortiguar el golpe en las facturas de gas, aunque todavía no dio precisiones sobre cómo funcionaría esa ayuda ni qué recursos demandaría.
El respaldo que hoy le juega en contra
La secuencia política tiene un dato que no pasa desapercibido. En octubre de 2025, el propio gobernador anunció que votaría la lista encabezada por Mónica Becerra y Carlos Almena. "Yo, personalmente, voy a votar por la lista que encabeza la contadora Mónica Becerra", declaró en su momento.
La nómina libertaria se impuso con el 51,45% de los votos en San Luis y se quedó con dos de las tres bancas nacionales en juego. Meses después, el Gobierno de Javier Milei impulsó en el Congreso la modificación del régimen de Zona Fría. El 20 de mayo, la Cámara de Diputados aprobó el proyecto por 132 votos contra 105, con el acompañamiento de Becerra, Almena y el bloque de La Libertad Avanza.
Poggi ya había manifestado entonces su rechazo al recorte y sostuvo que había advertido a los legisladores nacionales de San Luis sobre las consecuencias. El proyecto, sin embargo, siguió su recorrido y se convirtió en ley con el visto bueno del Senado.
Quiénes ganan y quiénes pierden con la nueva ley
El nuevo marco regulatorio reconfigura de manera sustancial el mapa de la asistencia estatal. Los usuarios residenciales de la Patagonia, la Puna y el departamento mendocino de Malargüe conservarán el subsidio por zona al mantenerse el criterio de clima extremo de la ley original de 2002. En la provincia de Buenos Aires, el municipio de Patagones seguirá siendo el único con el descuento por integrar formalmente la región patagónica.
A nivel individual, la ley preserva el acceso al Subsidio Energético Focalizado (SEF) para los hogares de las zonas excluidas que acrediten vulnerabilidad socioeconómica. El requisito es un tope de ingresos equivalente a tres Canastas Básicas Totales del INDEC (unos 4,8 millones de pesos mensuales para un hogar tipo 2). También mantienen cobertura directa los titulares de viviendas en el ReNaBaP, los veteranos de Malvinas y las personas con Certificado Único de Discapacidad (CUD).
En el plano político, las provincias del Norte Grande actuaron como aliadas estratégicas: acompañaron la votación tras el compromiso del Gobierno de compensar con subsidios a las tarifas eléctricas durante los meses de calor.
Del otro lado, los más golpeados son 94 municipios de la provincia de Buenos Aires —entre ellos Mar del Plata, Bahía Blanca, Tandil, Olavarría y Necochea—, 13 departamentos de Córdoba, el sur de Santa Fe y la totalidad de San Luis, además de sectores de San Juan, Mendoza, Salta y La Rioja. En esas localidades, quienes no califiquen para el SEF afrontarán fuertes incrementos en sus boletas.
La secretaria de Energía, María Carmen Tettamanti, estimó que el impacto promedio rondará los 15.000 pesos mensuales por hogar en zonas templadas. Estudios técnicos proyectan que en ciudades como Bahía Blanca un consumo promedio de 118 metros cúbicos pasará de 19.945 pesos a 39.890 pesos, un aumento del 100%. Incluso en la Patagonia, el cambio en la fórmula de cálculo generará subas promedio del 25% en las facturas.