Poggi festejó las ventas en supermercados, pero los números del INDEC dicen otra cosa
El gobernador celebró en redes los números de ventas en supermercados puntanos. Los datos del INDEC marcan lo contrario: el consumo real de alimentos cayó todos los meses del año, con junio como el peor mes.
El gobernador Claudio Poggi celebró en redes sociales los resultados de ventas en supermercados puntanos, pero los datos del INDEC muestran un panorama completamente distinto: el consumo real de alimentos en San Luis cayó todos los meses de 2026.
El ex director del organismo, Norberto Itzcovich, salió al cruce y remarcó que cada mes del año cerró en rojo. La mayor contracción se registró en junio, con un desplome del 7,40%.
Durante la primera mitad del año, la inflación en la provincia superó de manera constante el incremento nominal de las ventas en supermercados, lo que consolidó una caída real en el consumo mes tras mes.
Mes por mes, los números en rojo
El período arrancó en enero con un retroceso real del 3,00%. En febrero la caída fue del 6,90%, en marzo del 7,30%, en abril del 6,60% y en mayo del 1,00%. El piso llegó en junio, con el -7,40%.
La tendencia refleja que los hogares puntanos deben gastar más dinero para comprar menos alimentos e insumos esenciales. El poder de compra se deteriora de forma sostenida y golpea directo el nivel de vida en la provincia.
ATE advierte por la crisis salarial
La pérdida de poder adquisitivo profundizó la fragilidad de los trabajadores estatales. Según un relevamiento de la Asociación de Trabajadores del Estado (ATE) San Luis, alrededor del 80% de los trabajadores provinciales no alcanza a cubrir la canasta básica. El gremio denunció además una situación aún más crítica entre los empleados municipales.
El sindicato planteó el dato en distintos reclamos a lo largo de 2026 y volvió a poner el foco sobre la política salarial del Gobierno puntano. Para ATE, la recomposición otorgada no logró compensar el deterioro acumulado de los ingresos frente al aumento del costo de vida.
La denuncia gremial se suma a otros indicadores que muestran la pérdida de poder adquisitivo de los trabajadores. El salario dejó de ser suficiente para cubrir gastos esenciales y muchas familias deben recurrir al endeudamiento para afrontar alimentos, servicios y otras necesidades cotidianas.
ATE San Luis sostuvo en febrero que el 80% de los trabajadores provinciales y el 100% de los municipales no llegaban a cubrir la canasta básica. El sindicato ubicó entonces el valor de referencia en alrededor de $1,3 millones.
En marzo, la organización volvió a advertir sobre el deterioro salarial y señaló que una parte importante de los empleados estatales se encontraba incluso por debajo de la línea de indigencia. Según el gremio, los ingresos promedio relevados rondaban los $644.000.