Poggi reconoció a diez cultos y lanzó una advertencia que incomoda a sus propios funcionarios
El gobernador Claudio Poggi formalizó a diez entidades religiosas en el nuevo registro provincial, pero fue más allá: dijo que si un funcionario intenta condicionar a los cultos con la política, deberán denunciarlo. ¿Qué pasará con el resto de las comunidades que esperan su reconocimiento?
El gobernador Claudio Poggi entregó este lunes las resoluciones de inscripción a diez entidades religiosas dentro del nuevo Registro Provincial de Personas Jurídicas Religiosas, un mecanismo con el que el Ejecutivo busca formalizar a las comunidades de fe y aceitar su vínculo con organismos públicos y privados.
La ceremonia se enmarcó en el programa de Fortalecimiento y Vinculación con las Entidades Religiosas, una iniciativa que depende del Ministerio de Gobierno y que coordina la Dirección de Cultos. No se trató solo de un acto protocolar: según explicó el propio mandatario, la inscripción les abrirá a las organizaciones la puerta para presentar proyectos, hacer gestiones y buscar financiamiento.
El Gobierno también asumió el compromiso de acompañar a las comunidades que están trabadas en su inscripción ante el Registro Nacional de Cultos, donde varias encontraron obstáculos administrativos. Poggi destacó la tarea que esos grupos cumplen en barrios y localidades, no solo desde lo espiritual sino también con tareas de contención y asistencia comunitaria.
“No es un trámite burocrático más, es la puerta de entrada a oportunidades”, sostuvo el Gobernador al referirse al reconocimiento provincial. Además, definió a los referentes religiosos como dirigentes sociales por el trabajo que desarrollan a diario en sus comunidades.
La directora de Cultos, Romina Acevedo, explicó que el programa apunta a generar espacios de diálogo, acompañar los procesos de formalización y fortalecer institucionalmente a las distintas entidades. Desde el Ejecutivo señalaron que la regularización también mejorará la vinculación de los cultos con municipios, empresas privadas, organismos nacionales y otras instituciones.
El límite que marcó Poggi
En el cierre del encuentro, el Gobernador dejó una definición sobre el vínculo que pretende mantener con las comunidades religiosas. “Nunca vamos a politizar los cultos”, aseguró, y planteó que cada integrante conserva sus propias posiciones e ideas políticas, más allá de que coincidan o no con la administración provincial.
El mandatario fue incluso más lejos: aseguró que si algún funcionario intenta condicionar el acompañamiento oficial a una determinada posición política, los responsables de los cultos deberán comunicárselo directamente. “Si algún funcionario los induce a pensar de otra manera políticamente, me lo dicen, porque deja de ser funcionario”, afirmó.
Con el registro provincial ya en marcha, se abre una nueva etapa en la relación institucional entre el Estado y las comunidades religiosas. Mientras siguen las inscripciones de otras entidades y los trámites nacionales pendientes, el desafío será que el reconocimiento formal se traduzca en herramientas concretas de gestión sin que el vínculo con los cultos derive en una estructura de alineamiento político.