Poggi reveló el objetivo de Sol Puntano que casi nadie tiene en cuenta
¿Puede un centro estatal terminar dándole la fórmula exacta a un productor para saber cuánto gana con media hectárea? Poggi contó qué están calculando en Sol Puntano y qué premio internacional cambió la historia de su bodega.
El gobernador Claudio Poggi participó de la tercera edición de San Luis Intensiva, la capacitación que Sol Puntano dicta en su vivero de Juana Koslay, y aprovechó la ocasión para dejar en claro qué rol cumple el organismo en la producción provincial.
El Primer Mandatario felicitó a los trabajadores por el crecimiento del espacio y remarcó que los dos predios de Sol Puntano —el vivero de Juana Koslay y el que está camino a Balde— no funcionan como un negocio de venta de frutas, verduras o plantines.
Un centro de investigación al servicio del productor
“Esto está creciendo mucho y lindo, la experiencia, la tecnología, las pruebas piloto, las producciones intensivas en poco espacio”, señaló Poggi. Y agregó que todas esas pruebas “tienen un objetivo, que no es vender frutas y verduras, o plantines, es hacer la extensión al productor, transferir (conocimientos), hacer estudios, investigación al servicio del productor, del emprendedor que tiene su unidad económica para apoyar la actividad privada”.
El Gobernador también aclaró que la vieja denominación de Improfop “dejó de existir, porque ahora es Sol Puntano, una sociedad estatal con la que se fusionó”.
En esa línea, ubicó el trabajo dentro de las mesas sectoriales que creó su gestión, puntualmente la Mesa Frutihortícola y de Producción Familiar, y subrayó el avance logrado en dos años “con los mismos recursos que estaban antes, con los mismos, ni un peso más”.
El doble oro que puso a San Luis en la vid
Uno de los puntos que más destacó Poggi fue el desempeño de la bodega de Sol Puntano. “Sacamos un premio mayor, doble oro, con la bodega que se armó, una bodega nueva”, contó, y sumó un detalle llamativo: había un premio Revelación previsto para el día siguiente, pero lo suspendieron porque la revelación era Sol Puntano. El Gobernador lo comentó con tono risueño y alguna broma sobre la decisión tomada “por los vecinos mendocinos”.
“Esto es una demostración de que podemos producir vino de calidad en San Luis. De calidad”, afirmó. Y explicó que, aunque hay productores vitivinícolas —mencionó a 8, 9, 10—, la premiación internacional de un centro de experimentación, investigación y escuela de producción como Sol Puntano demuestra que ese conocimiento extendido al productor permite generar cosas de valor.
Los números que respaldan su entusiasmo: vinos de calidad premiados entre 521 productos que participaron en la muestra. “Los cuatro que mandamos de San Luis fueron premiados, con una bodega que por primera vez funcionaba, una bodega revelación”, sostuvo.
Tecnología, agua austera y el tamaño del negocio
Poggi describió el método de trabajo del vivero: “mucha tecnología aplicada, con producciones intensivas en poco espacio, con uso austero del agua, de la energía”. Según planteó, ese modelo puede transformar a cada productor en una unidad económica.
Para eso, contó que les pidió al presidente de Sol Puntano, Segismundo López, y al ministro de Desarrollo Productivo Sustentable, Federico Trombotto, que busquen a un especialista en costos. La idea es calcular cuánto cuesta y cuál es la unidad económica mínima necesaria, el punto de equilibrio que permita decir: “con esta cantidad de plantines en media hectárea, en un cuarto de hectárea en el patio de tu casa vos podés llegar a producir hasta este nivel y ganar plata”.
El objetivo, remarcó, no es solo el autoconsumo sino la unidad de negocio. “Entonces cada uno va a tener ya estudiado el próximo paso que tenemos que dar acá en Sol Puntano, darle el tamaño del negocio”, explicó.
Prueba y error, con el Estado como socio
El Gobernador valoró que el vivero haga producciones piloto y reconoció el aporte de quienes saben: “prueba y error, prueba y error, nos estamos dejando ayudar por gente que sabe, por lo cual les agradezco toda la colaboración y el aporte de conocimiento”.
También marcó una diferencia con el sector privado: en vez de que la actividad privada haga esas pruebas, las hace el Estado y después las transfiere “para que arranque, o complemente, o mejore, u optimice lo que hoy ya viene haciendo”.
Para cerrar, Poggi pidió “no perder de vista que esto no es una empresa, es un centro de investigación, de desarrollo y de producción de frutas y verduras, con un criterio de eficiencia, con tecnología moderna”. Y dejó la invitación abierta a los productores: “¿Lo quieren hacer? ¿Quieren mejorar su emprendimiento? ¿Quieren incorporar una unidad de negocio nueva? Más ingresos a su producción familiar, es el objetivo que tiene Sol Puntano”.



