Polémica en Caleta Olivia: ¿cobrar por castrar mascotas?
¿Cobrar por castrar mascotas? Un funcionario de Caleta Olivia lo califica como un retroceso y alerta sobre las graves consecuencias para la salud pública.
David Acosta, subsecretario de Gestión Ambiental y Zoonosis de Caleta Olivia, salió al cruce de la decisión de algunos municipios de arancelar las castraciones de mascotas. En diálogo con La Parada (Tiempo FM 97.5), el funcionario advirtió que esta medida es un retroceso que agravaría la sobrepoblación canina, un problema que, según dijo, excede a los gobiernos locales.
Acosta confesó que recibió la noticia “con preocupación” y la atribuyó a recortes presupuestarios. “Obviamente es una cuestión de recorte presupuestario, de disminución de ingresos a los municipios”, indicó.
¿Por qué es un retroceso?
El funcionario recordó que en 2011 se creó el programa nacional ProTenencia, que aportaba equipamiento y recursos para campañas de castración. “En el caso nuestro, hasta el año pasado nos mandaban algo de medicación. El año pasado se cortó y, así y todo, el municipio decidió continuarlo de manera constante todos los días, tratando de llegar al cupo de 20 castraciones diarias”, afirmó.
Para Acosta, la problemática de la fauna urbana “termina recayendo solamente sobre los municipios”. “¿Cómo puede hacer Provincia para ayudar? ¿Qué debería hacer Nación? Eso es lo que lleva a los municipios, a veces, a generar esta decisión de arancelar las castraciones”, planteó.
En contra del cobro, remarcó: “Yo diría que es un retroceso porque la gente ya no lleva a castrar los animales. Ya de por sí cuesta que los lleven de manera gratuita, imaginate con algún tipo de arancelamiento”. E insistió en que “es importante entender que esta problemática tiene que ver con un problema de salud pública”.
¿Cómo funciona el servicio en Caleta Olivia?
Acosta informó que eliminaron el sistema tradicional de turnos para agilizar las castraciones. “Empezamos a desburocratizarlo y es por orden de llegada. Nos dimos cuenta de que el sistema de turnos no terminaba de ser eficiente”, expresó.
Además, realizan jornadas masivas una vez por mes y trabajan con vecinos y proteccionistas para facilitar el traslado de los animales. “Cuando el vecino no puede trasladar el animal al quirófano móvil, nosotros coordinamos, vamos con el móvil municipal, lo buscamos en el domicilio, se realiza la esterilización y luego lo llevamos nuevamente a su casa”, detalló.
También implementaron jornadas de captura de perros sueltos en distintos barrios. “El año pasado realizamos tres jornadas de captura. Íbamos a un barrio, se capturaban animales, se los castraba y luego se los dejaba en el mismo lugar”, recordó.
Una solución a largo plazo
Acosta señaló que la problemática no se resuelve con medidas rápidas. “La castración tiene que ser un sistema gratuito, es así. El problema es querer una resolución rápida. La realidad es que esta es una resolución programada que va a tardar una o dos gestiones para empezar a ver resultados”, afirmó.
Destacó la importancia de avanzar con registros de animales mediante chips. “El sistema de registro te permite empezar a ordenar las cosas. Los resultados no los vas a tener de manera inmediata, pero de acá a cuatro años podés hacer un monitoreo y ver los resultados”, explicó.
Para cerrar, Acosta aseguró que muchas veces no se dimensiona el impacto de la sobrepoblación de perros. “Creo que esta problemática está tapada. Hablamos solamente del bienestar animal y no de los beneficios de poder tener una ciudad donde salir a correr tranquilo, donde los chicos puedan jugar en el barrio o no sufran enfermedades producto de la sobrepoblación canina”, señaló.
Y agregó: “Preferimos poner una cancha de fútbol y no entender que esto es una problemática de salud pública, de capacidad de poder habitar el lugar”.
Finalmente, repasó otras políticas como el Registro Único de Canes Potencialmente Peligrosos mediante chipeo obligatorio. “Son programas políticos que se tienen que continuar en el tiempo”, manifestó, e insistió en que se necesita el compromiso de Provincia y Nación para abordar el problema como una cuestión de salud pública y desarrollo urbano.