Polémica en el Congreso: El aumento automático de dietas que enfrenta a senadores y diputados
Un aumento paritario para empleados del Congreso activó una polémica automática: las dietas de los senadores saltarán a casi 12 millones, mientras diputados cobran la mitad. ¿Qué bloques se rebelaron contra su propio sueldo y a dónde podría ir a parar el dinero?
Un nuevo incremento salarial para el personal del Congreso desató una fuerte controversia al impactar directamente y de forma automática en los ingresos de los senadores nacionales, llevando sus dietas a unos 11,5 millones de pesos, casi el doble que las de los diputados. La disparidad y el mecanismo de actualización, vigente desde el año pasado, generaron un inmediato rechazo interno y promesas de donaciones.
¿Por qué hay una diferencia tan grande?
Mientras en la Cámara de Diputados las dietas no están atadas a las paritarias y rondan los 6 millones de pesos, en el Senado rige un sistema distinto. Desde abril de 2024, los ingresos de los senadores se calculan en base a módulos equivalentes a los salarios de los empleados legislativos. Cada vez que estos trabajadores reciben un aumento, las dietas de los senadores se actualizan automáticamente.
El acuerdo paritario conocido esta semana establece una suba acumulada del 11,9% entre diciembre pasado y mayo próximo, pagadera en seis tramos escalonados. Este entendimiento fue firmado por las autoridades de ambas cámaras con los gremios APL, UPCN y ATE.
Rechazo interno y promesas de donación
La decisión generó críticas al instante dentro del propio recinto. La senadora Patricia Bullrich, líder del bloque de La Libertad Avanza, fue una de las primeras en manifestarse, anunciando que su bancada no percibirá el incremento. “El pueblo espera de nosotros una respuesta coherente con nuestros principios. Por eso consideramos que nuestro salario no debe ser aumentado”, señaló en un comunicado.
La vicepresidenta y titular de la Cámara Alta, Victoria Villarruel, buscó despegarse de la polémica. “Como vicepresidente NO soy senador y no decido cuánto cobran. Eso lo deciden ellos”, expresó, dirigiéndose a lo que llamó “operadores malintencionados”. En la red social X, planteó una alternativa: que los legisladores donen el aumento a la Fundación del Hospital de Niños Ricardo Gutiérrez.
Este jueves, la bancada de la UCR que conduce Eduardo Vischi también rechazó formalmente el incremento. Argumentaron que, si bien los aumentos son necesarios para los trabajadores, “no deberían implicar mejoras para los legisladores” en un contexto que requiere “razonabilidad y moderación”.
La bancada que conduce Patricia Bullrich, senadora nacional La Libertad Avanza, rechazó el aumento de sus dietas
Decisiones individuales y transparencia
Frente al escándalo, varios senadores comenzaron a tomar decisiones sobre sus ingresos. Según pudo saberse, algunos legisladores ya donan parte de sus dietas a la mencionada fundación del hospital infantil. Además, desde la presidencia del Senado se prepara una medida de transparencia: en los próximos días se publicará un listado de las donaciones realizadas por los senadores.
Los legisladores tienen la potestad de renunciar total o parcialmente a sus ingresos o donar una parte, siendo estas decisiones de carácter individual. Incluso se plantea que en una próxima sesión podría impulsarse la derogación de la norma de 2024 para desvincular los aumentos salariales del personal de las dietas de los senadores.

La sesión de abril de 2024 mostró a varios bloques acompañar el enganche de sus dietas a los aumentos de los trabajadores
El sistema que hoy genera polémica fue aprobado por los propios senadores y establece que sus ingresos se calculan en base a 2500 módulos por salario, más 1000 por gastos de representación y 500 por desarraigo, totalizando 4000 módulos. A esto se suma una decimotercera dieta anual a modo de aguinaldo.