Polémica en el Congreso: el senador Fullone ubicó a un hombre de su confianza al frente de la Biblioteca
El senador rionegrino metió a un hombre de su riñón político en un cargo clave del Congreso, pero la jugada no salió gratis: denuncia por violencia, dos votaciones y abucheos. ¿Qué hay detrás del nombramiento que tiene en llamas a la oposición?
El senador rionegrino Enzo Fullone (La Libertad Avanza) impulsó el nombramiento de Nahuel Piccoli como Director Coordinador General de la Biblioteca del Congreso, una movida que no pasó desapercibida: la oposición y los trabajadores lo cuestionaron con dureza y hasta hubo abucheos a la salida del encuentro.
Piccoli, apoderado de LLA en Río Negro y asesor en el Senado, fue elegido el jueves por la Comisión Bicameral de la Biblioteca en reemplazo de Alejandro César Santa, quien ocupaba el cargo desde hacía 15 años. La reunión fue tensa: hubo objeciones reglamentarias y fueron necesarias dos votaciones para que se imponga su nombre.
Los cuestionamientos de la oposición
Durante el debate, los bloques opositores sacaron a relucir una “denuncia por violencia intrafamiliar” contra Piccoli, presentada hace cuatro o cinco años. El dato encendió la discusión y sumó presión sobre la designación.
El malestar traspasó las puertas del Congreso: trabajadores legislativos y dirigentes sindicales recriminaron y abuchearon al propio Fullone y al diputado sanjuanino José Peluc, que presidió la comisión, cuando se retiraban del lugar.
La respuesta de Fullone
Lejos de amilanarse, el senador libertario salió a defender la decisión con un comunicado. Para él, “el problema no es la designación de un director”, sino que es “mucho más profundo”. En ese sentido, apuntó contra la gestión previa de la Biblioteca: dijo que fue usada como “una estructura llena de privilegios y cargos que nadie se animó a revisar” y reclamó una “verdadera radiografía” de sus gastos y funcionamiento.
“Aparecen las resistencias cuando se empieza a terminar con determinados privilegios”, sostuvo, y añadió que muchas de esas resistencias “no tienen que ver con la defensa de los trabajadores, sino con la defensa de una caja”.
Fullone también lanzó una advertencia: “No nos van a correr con aprietes ni con escraches”, y aseguró que su responsabilidad es “cuidar los recursos de los argentinos”. Cerró con un desafío: “Si alguien está convencido de que todo está bien, que no tenga miedo a que se revisen los gastos, las contrataciones y la estructura. La transparencia no debería molestarle a nadie”.