Polémica en el gimnasio: a una ingeniera le pidieron que se cubriera porque “había hombres casados”
¿Qué justificación dio el empleado del gimnasio para pedirle a una joven que se cubriera? El insólito argumento que desató una ola de indignación en Brasil y la fuerte respuesta de la afectada.
Una joven brasileña denunció un episodio de discriminación en su centro de entrenamiento que desató un escándalo en redes sociales. Una empleada le exigió que se pusiera una remera sobre su top deportivo, argumentando que la presencia de “hombres casados” hacía que su atuendo “no quedara bien”. La situación ocurrió en la ciudad de San José dos Campos, estado de San Pablo, Brasil.
Poliana Frigi, la ingeniera afectada, relató que todo comenzó mientras entrenaba con un top de una marca reconocida en el mundo fitness. En ese momento, una recepcionista se acercó y le preguntó si estaba usando un corpiño. “Le expliqué que era un top, le mostré el logo y el material, pero me dijo que algunos se habían quejado porque la tira era muy fina”, contó la joven.
La situación escaló cuando la empleada le sugirió que se cubriera con una remera. Según Frigi, la justificación fue que “había hombres casados en la academia y que no quedaba bien para ella, sobre todo por su propia seguridad”.
La reacción de la joven y la búsqueda de respuestas
“Me quedé en shock. Le dije que no tenía remera y que no me iba a poner nada encima porque estaba con mi ropa de entrenamiento”, afirmó Poliana. La joven confesó que, tras el incidente, se sintió incómoda durante el resto de su sesión, mirándose constantemente al espejo y cuestionando su atuendo.
Junto a su novio, Vitor Martins, regresó a la recepción del gimnasio John Boy Academia para solicitar hablar con el gerente. Sin embargo, el personal se negó a proporcionarle el contacto. “Me dijeron que la decisión venía del gerente y que era parte del procedimiento de la academia. No me quisieron dar su número. Me fui estresada, sin ganas de volver nunca más”, aseguró.
Poliana cuestionó duramente la lógica detrás del pedido: “¿Hasta cuándo va a ser normal esto? ¿Hasta cuándo van a reprender a las mujeres por la ropa? Yo estaba con un top común de gimnasio. Parece que el problema siempre es la mujer y no el ambiente o el comportamiento de los demás”.
Las consecuencias y la respuesta institucional
Hasta el momento, la ingeniera no ha realizado una denuncia policial, pero confirmó que está consultando con una abogada para evaluar los próximos pasos legales. También reveló que el gimnasio se contactó con ella recién después de que el caso se viralizara en las redes sociales.
Frente al escándalo público, la John Boy Academia emitió un comunicado oficial. En él, pidió disculpas a Poliana Frigi y a todas las personas que se sintieron afectadas por el episodio.
La empresa aseguró que abrió una investigación interna exhaustiva y que está revisando sus protocolos de atención y comunicación. Además, se comprometió a reforzar la capacitación del personal en temas de respeto, diversidad e inclusión.
“Entendemos que cualquier situación que pueda generar incomodidad debe ser tratada con sensibilidad y responsabilidad. Iniciamos una investigación interna para entender lo que pasó”, señalaron desde la institución. Afirmaron también que intentan contactar a la joven para escuchar su versión de los hechos de manera directa.
El comunicado concluyó con un mensaje de autocrítica: “Reconocemos que pueden ocurrir errores, pero lo importante es cómo se enfrentan. Estamos comprometidos en evolucionar con responsabilidad y respeto”. El caso continúa generando un intenso debate en línea sobre los límites de la vestimenta en espacios públicos y la responsabilidad de los establecimientos.