Polémica por el DNU de Milei contra extranjeros: ¿persecución política o patriotismo barato?
¿Sabés qué dice el nuevo DNU de Milei sobre extranjeros? Especialistas y opositores lo califican de inconstitucional y denuncian que busca distraer de otros temas clave.
El gobierno de Javier Milei sacudió el tablero político con un decreto de necesidad y urgencia que endurece las expulsiones de extranjeros por “mensajes de odio” o ultrajes a símbolos patrios. Especialistas y opositores lo califican de inconstitucional y lo ven como una cortina de humo para tapar otros debates. La medida, que modifica la Ley de Migraciones N° 25.871, ya generó un fuerte rechazo en el arco opositor.
¿Qué dice exactamente el DNU?
La normativa incorpora nuevas causales de expulsión y prohibición de ingreso para extranjeros que difundan “manifestaciones de odio” o realicen actos de “ultraje a los símbolos patrios”. El oficialismo asegura que no se busca limitar el disenso, pero las críticas no tardaron en llegar.
El abogado constitucionalista Félix Lonigro señaló que, si bien no objeta la existencia de una causal de odio, el problema es quién decide qué es odio. “A mí no me parece mal que exista una causal de expulsión como esta, pero el tema es que en algunos casos puede haber claramente una manifestación de odio y en otros casos es discutible”, explicó a El Destape.
Lonigro también cuestionó que la decisión quede en manos de la Dirección Nacional de Migraciones en lugar de la Justicia. “No está bien que sea la Dirección Nacional de Migraciones la que resuelva el asunto, tendría que ser la Justicia como era antes”, planteó.
¿Por qué lo consideran inconstitucional?
Para Lonigro, el principal problema es la vía elegida: un DNU. “La Constitución establece que tiene que haber circunstancias excepcionales que le impidan al Presidente esperar al Congreso, y no hay acá ninguna circunstancia excepcional”, afirmó. Por eso, concluyó que el decreto “es claramente inconstitucional” en cuanto al instrumento.
El diputado nacional del peronismo Agustín Rossi coincidió: la Ley de Migraciones fue “construida hace muchísimos años por la democracia argentina” y su modificación requería un debate en el Congreso. Rossi denunció una “enorme discrecionalidad” y la falta de criterios claros para definir un discurso de odio.
La ex ministra de Seguridad Sabina Frederic fue aún más dura: “Hay una dificultad enorme de aplicación y una arbitrariedad enorme que abre este decreto”. Frederic vinculó la medida con la estrategia política del Gobierno y dijo que “el Gobierno hace como el tero: está promoviendo una ley que va contra la soberanía nacional y, para que eso no sea visto como una amenaza, pone el foco en personas migrantes”.
“Patriotismo de cartón” y distracción
El diputado de la UCR Pablo Juliano calificó la iniciativa como “patriotismo de cartón” en X, señalando la contradicción de defender símbolos patrios por decreto mientras se “remata” la soberanía territorial. Florencia Carignano, ex directora de Migraciones, ironizó: es paradójico que un gobierno “que hace de los mensajes del odio una política de estado” dicte esta norma. Advirtió que, si se aplicaran criterios similares en el exterior, el propio Milei tendría prohibido el ingreso a Brasil, España, México o el Vaticano.
Desde el Movimiento Evita, Jonathan Thea sostuvo que “Milei vuelve a hacer lo mismo: arma un tema para incendiar las redes y esconder el verdadero debate”. Según Thea, mientras la opinión pública se enfoca en el DNU, el Gobierno avanza en una ley que permitiría a cualquier extranjero comprar tierras en zonas de frontera sin límites.