Polémica por los US$250 millones: ¿por qué los constructores piden que no se gasten en obras faraónicas?
Los constructores sanjuaninos piden que los US$250 millones se repartan en rutas y barrios, no en obras faraónicas. ¿Cuál es la razón detrás de esta postura que sorprende a más de uno?
El anuncio del aporte anticipado de 250 millones de dólares que realizará Vicuña a la Provincia generó un intenso debate sobre el destino de esos fondos. Mientras algunos imaginan proyectos monumentales, la Cámara Empresarial de la Construcción (Caemco) salió a pedir que el dinero se reparta en obras más pequeñas y necesarias, como rutas y barrios. ¿Cuál es la razón detrás de esta postura que sorprende a más de uno?
Enrique Velazco, presidente de Caemco, dialogó con este medio y confesó que el sector recibió la noticia "con mucho optimismo", aunque con una condición: que los recursos no se concentren en unas pocas "obras faraónicas". Según el dirigente, la inversión, sumada al financiamiento previsto mediante la emisión de un bono por parte de la Provincia, puede convertirse en un fuerte impulso para la obra pública. "Creemos que va a reactivar mucho la obra pública en San Juan y generar una importante cantidad de trabajo para las empresas de la provincia", sostuvo.
¿Por qué rutas y barrios?
Velazco fue contundente al explicar cuáles deberían ser las prioridades. Para él, la recuperación de rutas es una de las principales necesidades debido al deterioro que presentan distintos corredores provinciales. "Las rutas están realmente en una situación de deterioro total, por lo que habrá que definir cuáles priorizar", señaló.
Además, el titular de Caemco considera que también deberían impulsarse obras de infraestructura, como redes de agua y servicios, junto con la construcción de barrios. ¿El motivo? Son proyectos con un alto impacto en la generación de empleo y que permiten la participación de muchas empresas, no solo de unas pocas.
El peligro de las "obras faraónicas"
El dirigente fue claro al advertir sobre el riesgo de destinar los fondos a proyectos de gran escala. "Lo que no queremos es que esos fondos se vuelquen en obras faraónicas, de mucho costo, porque generalmente terminan siendo ejecutadas por una o dos empresas y no generan un beneficio para la mayoría del sector", expresó.
Para Velazco, la estrategia debería ser exactamente la contraria: distribuir los recursos entre distintas obras para que puedan participar más constructoras sanjuaninas. "La idea es diversificar. Hacer obras de menor magnitud que permitan que intervengan muchas empresas y no solamente unas pocas", resumió.
El reclamo por las empresas locales
Otro de los planteos del empresario estuvo vinculado a la participación de las firmas locales en las futuras licitaciones. Velazco sostuvo que las constructoras sanjuaninas generan un mayor impacto económico dentro de la provincia, ya que pagan impuestos, contratan mano de obra local y realizan sus compras en comercios sanjuaninos.
"Cuando vienen empresas de otras provincias, gran parte de ese dinero termina saliendo de San Juan. En cambio, las empresas locales generamos un derrame económico que queda en la provincia", explicó. En ese marco, pidió que se aplique la Ley de Compre Sanjuanino, aunque insistió en la necesidad de revisar algunos aspectos de esa normativa para que las pequeñas y medianas empresas puedan competir en mejores condiciones frente a las grandes constructoras.
Un sector aún golpeado
Velazco aseguró que la construcción todavía no logró recuperar el nivel de actividad que tenía antes de que el Gobierno nacional dejara de financiar la obra pública. Según detalló, en los momentos de mayor actividad el sector llegó a emplear alrededor de 12.000 trabajadores, mientras que actualmente hay unos 7.500 obreros ocupados.
"Hoy estamos trabajando aproximadamente al 60% de nuestra capacidad. Todavía tenemos un 40% ocioso", indicó. No obstante, consideró que si los 250 millones de dólares se destinan a obras diversificadas y con amplia participación de empresas locales, ese porcentaje podría recuperarse casi por completo. "Podríamos llegar a cubrir la gran mayoría de esa capacidad ociosa y acercarnos nuevamente al 100% de ocupación", afirmó.
Además, el presidente de Caemco recordó que cerca del 75% de la mano de obra de la construcción está empleada por pequeñas y medianas empresas, mientras que las grandes firmas concentran solo una cuarta parte de los trabajadores, pese a ejecutar los contratos de mayor presupuesto.
¿Cuándo se verá el impacto?
Respecto de los plazos, Velazco señaló que, de cumplirse el cronograma previsto, los fondos estarían disponibles durante el último trimestre de este año. En consecuencia, estimó que las primeras licitaciones podrían lanzarse a comienzos de 2027, permitiendo una rápida reactivación del sector.
"Que este aporte llegue ahora y no haya que esperar a las futuras regalías mineras acorta los tiempos de sufrimiento que venimos atravesando las empresas constructoras. Es una muy buena salida y por eso somos optimistas", concluyó.