Policía de Tucumán incauta más de 40 aves silvestres en cautiverio en Tapia y Burruyacú
La Policía de Tucumán allanó dos viviendas en Tapia y Burruyacú, secuestrando más de 40 aves protegidas, jaulas y tramperas. La acción se enmarca en la Ley Provincial de Protección de Fauna.
Efectivos de la Dirección General de Delitos Rurales y Ambientales secuestraron decenas de aves protegidas, jaulas y tramperas en dos allanamientos este jueves. La intervención se realizó por infracción a la Ley Provincial N° 6.292 de Protección de Flora, Fauna Silvestre y Suelos, una normativa clave para la conservación de la biodiversidad tucumana.
Los procedimientos se desarrollaron en dos puntos de la provincia. Alrededor de las 10 horas, agentes de la División Delitos Rurales y Ambientales N°4 Tapia Norte ingresaron a un domicilio en la localidad de Tapia. Allí encontraron y decomisaron 30 pájaros silvestres, 17 jaulas y 13 tramperas.
Segunda incautación en El Naranjito
Poco después, a las 11 de la mañana, otro operativo tuvo lugar en Burruyacú. Uniformados de la División Delitos Rurales y Ambientales N°6 Capital allanaron una vivienda en el barrio San Jorge, de la localidad de El Naranjito. En este segundo procedimiento se secuestraron 13 aves, 4 jaulas, 8 tramperas y un elemento denominado “amansadora”.
Entre las especies rescatadas se encuentran reinamora, jilguero, cardenal, rey del bosque, mirlo, corbatitas, zorzal y brasita. Todas estas aves son parte de la fauna autóctona protegida por la legislación provincial.
Marco legal y protección ambiental
La Ley Provincial N° 6.292 establece el marco para la protección, conservación y aprovechamiento sustentable de la flora, la fauna silvestre y los suelos en el territorio de Tucumán. La tenencia y captura de especies silvestres sin la autorización correspondiente constituye una infracción a esta ley.
Estas acciones de control y secuestro forman parte del trabajo rutinario de las divisiones especializadas de la Policía de Tucumán para combatir el tráfico y la tenencia ilegal de fauna. Los elementos incautados, como las tramperas, son utilizados comúnmente para la captura ilegal de aves en su hábitat natural.
Las aves secuestradas fueron puestas a disposición de las autoridades correspondientes para su evaluación y, en los casos posibles, su posterior rehabilitación y reinserción en el medio natural. Los hechos fueron labrados en las actuaciones policiales correspondientes para la determinación de responsabilidades.