Policías catamarqueños al borde del acuartelamiento: el insólito detalle de las becas que indigna a los agentes
¿Sabés cuánto cobra un aspirante a policía en Catamarca? La cifra que los tiene al borde del acuartelamiento y el escándalo salarial de una intendenta que se llevó un 70% de aumento mientras los empleados apenas arañan el 15%.
Con banderas argentinas y carteles de reclamo, efectivos de la Policía de Catamarca se movilizaron este martes frente al centro de monitoreo de la Capital para exigir una urgente actualización salarial. La protesta, que amenaza con derivar en un acuartelamiento, expuso una realidad que los propios agentes describieron como insostenible: mientras la inflación devora los ingresos, las becas para aspirantes apenas alcanzan los 30 mil pesos y el uniforme cuesta 1,2 millones.
“La inflación ahoga y la realidad de los hogares ya no resiste más promesas”, dispararon los autoconvocados, que pusieron sobre la mesa dos reclamos concretos: la revisión de las becas para los aspirantes y el cumplimiento de una pauta salarial que debía haberse concretado a fines del año pasado, pero que nunca llegó. En el medio, la crisis económica que atribuyen a las políticas del presidente Javier Milei y del gobernador Raúl Jalil.
“Trabajar arriesgando la vida por un sueldo de pobreza”
Los manifestantes no escatimaron en advertencias. “Si la Policía no llega a fin de mes, la seguridad está en emergencia”, fue una de las frases que más resonó entre los presentes. Y agregaron: “La dignidad de nuestras familias no se negocia”. La comparación con otras provincias, como Santa Cruz, donde también hubo reclamos similares, sirvió para graficar un malestar que parece extenderse.
Según detalló La Unión Digital, la beca que perciben los aspirantes ronda los 30 mil pesos, una cifra que contrasta con el costo del equipamiento básico: el uniforme cuesta 1.200.000 pesos y, según denunciaron, “lo tienen que pagar los chicos”.
El escándalo de la intendenta que se aumentó el sueldo un 70%
Mientras los policías reclamaban, otro foco de tensión sacudió la provincia. La Asociación Trabajadores del Estado (ATE) denunció que la intendenta de Fray Mamerto Esquiú, Alejandra Benavidez, aliada del gobernador Jalil, se incrementó el salario en un 70% —unos 1,5 millones de pesos entre diciembre y julio— mientras que a los empleados municipales les otorgó apenas 100 mil pesos. Según las liquidaciones que exhibió el gremio, el sueldo bruto de Benavidez asciende a 3.947.000 pesos, contra los 800 mil que percibe un trabajador municipal promedio.
“Le pedimos a la Intendenta que se toque el corazón. Hay una diferencia de más de 3 millones de pesos entre lo que cobra ella y lo que cobra un empleado. Es imposible vivir dignamente con 800.000 pesos de bruto”, expresaron desde ATE. Y remataron: “Si hay presupuesto para el sueldo de la intendenta, pedimos que también se nos otorgue a los empleados un aumento como realmente nos merecemos para vivir”.