Policías de Tucumán, acusados de extorsionar a un chofer de aplicación: “La hagamos cortita, con qué vas a colaborar”
Una grabación secreta captó la voz de agentes pidiendo “colaboración” a un chofer bajo amenazas. La fiscalía de Tucumán presentó la prueba clave para investigar a tres policías por un presunto abuso de poder que terminó con una suma de dinero desaparecida. ¿Cómo terminó el dinero en manos de los efectivos?
Un cabo y dos agentes transitorios de la policía tucumana enfrentan una investigación por concusión, acusados de amenazar a un conductor de Uber Moto para sacarle dinero durante un procedimiento. La Unidad de Delitos Complejos del Ministerio Fiscal logró que un juez imponga medidas de prohibición de acercamiento a la víctima por seis meses, tras presentar pruebas contundentes, incluida una grabación del incidente.
La evidencia que lo cambió todo
El auxiliar de fiscal Federico Lizarraga fue contundente al exponer las pruebas. La investigación cuenta con la geolocalización del móvil policial TUC 0721, que lo ubica en la zona del Parque Guillermina, y un audio clave. El propio conductor, sintiéndose intimidado, activó la función de grabación de seguridad de la aplicación que utilizaba para trabajar.
En esa grabación, según la fiscalía, se escuchan claramente las amenazas del personal policial. “¡Vos sabés que están presos los dos si yo quiero! ¡La hagamos cortita, con qué van a colaborar! ¡Yo tengo todos los datos tuyos, sabemos dónde vivís!”, se oye decir. Para Lizarraga, estas frases son la evidencia del abuso de función, al vincular explícitamente el evitar una detención con un pago en efectivo.
El procedimiento bajo la lupa
Los hechos se remontan a la noche del 11 de mayo de 2025, cerca de las 21:20, en inmediaciones de la avenida Alfredo Guzmán, junto al Canal Sur. Los tres efectivos interceptaron al hombre, que circulaba en moto con un pasajero. Sin formalizar ningún procedimiento legal, lo obligaron a ingresar a un sector oscuro y solitario del Parque Guillermina.
Allí, la intimidación escaló. Según la causa, le repitieron que podía “ir preso” y que conocían sus datos. La frase definitiva, captada en audio, fue: “Fijate, la hagamos cortita, con qué vas a colaborar… te damos una mano, sino vas a ir preso”. Esta advertencia, según la acusación, dejaba en claro que su libertad dependía de un pago.
El dinero que desapareció
La situación culminó con un registro personal. Los policías revisaron al conductor y sus pertenencias, y en ese acto, se apoderaron de aproximadamente 200.000 pesos que llevaba en su billetera. El dinero, sostiene la fiscalía, fue exigido como condición para no concretar la detención y para “justificar” el operativo irregular.
Tras tomar el dinero, le devolvieron su documentación, lo obligaron a abandonar el lugar rápidamente y procedieron a cubrir la identificación del móvil policial, un detalle que la investigación considera un intento de opacidad.
El riesgo que preocupa a la Justicia
Uno de los argumentos clave para solicitar las medidas cautelares fue el riesgo de entorpecimiento de la investigación. El fiscal Lizarraga destacó que los tres imputados siguen siendo funcionarios policiales en actividad, pertenecientes a la misma institución desde donde se originó el procedimiento investigado.
Esta condición, advirtió, podría facilitar que ejerzan influencia sobre testigos, accedan a documentación administrativa de la causa o incluso presionen a la víctima. Por ello, el magistrado aceptó imponer, por seis meses, la prohibición de acercamiento al damnificado y a su domicilio.