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Alerta por posible “aluvión” de cuasimonedas: por qué casi todas terminaron en fracaso

En medio de las disputas por la cuasimoneda que la provincia de La Rioja anunció que emitirá, y la respuesta de funcionarios del Gobierno nacional de que es “ilegal”, hay que remontarse a más de 20 años atrás para recordar uno de los pocos casos de éxito de la historia argentina que tuvo este tipo de bonos territoriales: el Patacón. El mismo tuvo algunas características que lograron que conviva con el Peso, y puede servir de ejemplo ahora para evaluar cómo les irá a las nuevas emisiones.

 Es que, en plena crisis de fines de 2001, se emitieron diversas cuasimonedas para hacerle frente al desfinanciamiento y a la caída de la recaudación. El problema es que la mayoría de estos bonos que utilizaron los gobiernos subnacionales y nacional para hacer frente al pago de sueldos y otros gastos corrientes, sufrió una notable pérdida de valor respecto a los pesos en circulación.

Algo que no ocurrió con el Patacón, que circuló en la provincia de Buenos Aires con buena aceptación desde 2001 hasta en 2003, cuando la Nación establece el Programa de Unificación Monetaria, y allí desapareció.

Por eso, en medio del anuncio de La Rioja, y otras provincias que expresaron que podrían seguir sus pasos, como San Luis, Buenos Aires, Santa Fe, Córdoba y Entre Ríos, iProfesional habló con Julieta Maeso, economista y profesora en la Facultad de Ciencias Económicas de la Universidad de Buenos Aires (UBA), cuya tesis de basó en el éxito del patacón.

Durante la crisis de 2001, 14 de las 23 provincias que integran la Argentina emitieron su propia moneda, donde las experiencias de estas emisiones fueron diversas.

“En el caso de la provincia de Buenos Aires, el Patacón pudo sostener su paridad con el peso, pero hubo otras monedas que se devaluaron. Uno de estos ejemplos es el del Cecacor en Corrientes, que se devaluó hasta casi valer la mitad. Es una incógnita que sucederá en este sentido con la moneda de La Rioja o con futuras emisiones de monedas provinciales”, reflexiona Maeso a iProfesional.

En 2001 las cuasimonedas dominaron la escena del país para pagar gastos corrientes.

Desde 2001 al 2003 las cuasimonedas dominaron la escena del país para pagar gastos corrientes.

Patacón: la cuasimoneda “exitosa”

A diferencia del resto de las cuasimonedas emitidas en plena crisis del 2001, el caso del Patacón, según esta experta, puede brindar “herramientas para el presente y el futuro”, debido a que pudo sostener su valor en el tiempo. Algo que logró gracias a la simultaneidad de diversos factores.

“En el caso de la provincia de Buenos Aires, lo que sucedió fue que el Patacón fue aceptado en pocos meses como unidad de cuenta por un conjunto de actores, como los gobiernos nacional, provincial y municipal, empleados públicos, comerciantes, empresarios e industriales”, dice Maeso.

Y completa a iProfesional: “Si los distintos actores no hubieran aceptado al mismo tiempo la moneda provincial, esto hubiera abierto una disputa sobre la unidad de cuenta poniendo en juego su valor. Por lo tanto, la sincronía es un elemento fundamental para que no se abra una disputa en torno a la unidad de cuenta y pueda mantenerse el valor de la moneda”.

De esta manera, se pusieron en juego diferentes elementos que posibilitaron una mayor aceptación del Patacón que evitaron la pérdida de su poder de compra:

“Semanas antes de la emisión de patacones y durante los primeros meses de circulación, el gobierno provincial desarrolló una serie de negociaciones con los principales sectores empresarios, comerciantes e industriales con el objetivo de asegurar la aceptación del patacón a su valor nominal. También desarrolló negociaciones por el pago de impuestos en patacones con los gobiernos municipales y el gobierno nacional. El acuerdo logrado con este último por el pago de impuestos nacionales en patacones diferencia a esta moneda de las de otras provincias”, profundiza Maeso sobre estos aspectos claves.

Además, resalta que el rol que tuvo el Banco de la Provincia de Buenos Aires fue “muy importante”, ya que recibía patacones por el 100% de los impuestos provinciales: inmobiliario, ingresos brutos, sellos y automotor.

A su vez, se podían pagar créditos hipotecarios y préstamos personales de la entidad y cancelar deudas impositivas con la nueva moneda.

La emisión de una cuasimoneda que propone La Rioja genera alarma, y el Gobierno nacional la catalogó de

La emisión de una cuasimoneda que propone La Rioja genera alarma, y el Gobierno nacional la catalogó de “ilegal”.

Otros factores que fortalecieron al Patacón

Más allá de los acuerdos con diversos sectores para convalidar el uso del patacón, uno de los factores fundamentales fue la difusión a la población de las amplias posibilidades que brindaba utilizar esta cuasimoneda.

“También el gobierno desarrolló una fuerte campaña comunicacional para promover la confianza y aceptación de los patacones dentro de la población”, recuerda Maeso.

Otro de los puntos centrales del éxito que logró el Patacón es que pudo sobreponerse a la resistencia inicial que tuvo.

“Si bien en un inicio la nueva moneda fue muy rechazada por amplios sectores de la población que cobraron en ella, debido a que generaba incertidumbre y cambios en la organización de la economía de los hogares, en la práctica las personas pudieron combinar las distintas monedas que usaban: patacones, pesos y dólares en algunos casos como reserva de valor, para resolver sus necesidades”, sostiene Maeso.

En resumen, las distintas monedas trabajaron en una relación de “complementariedad”, por lo que “la pluralidad monetaria fue funcional. Es decir, que para que el mercado pudiera funcionar y lograr que los distintos actores satisfagan sus necesidades, se necesitó de la existencia de las distintas monedas”.

Por lo tanto, Maeso rescata como importante el “rol que cumplió la población en el sostenimiento de su valor, ya que para resguardar la paridad del patacón respecto del peso fueron muy importantes no solo las gestiones que hizo el gobierno provincial nombradas previamente, sino también el ejercicio efectivo que hicieron quienes recibieron patacones como parte de su salario o jubilación eligiendo dónde usarla y realizando ciertas prácticas que evitaran la pérdida de su valor”.

Por ejemplo, cita los casos que si en un comercio no tomaban la moneda provincial al mismo valor que el peso, los usuarios del patacón elegían ir a otro negocio en donde sí lo hicieran.

“En otras situaciones, algunas personas realizaron ciertas acciones como cambiar la titularidad de los servicios cuyas empresas, durante los primeros meses de circulación, sólo recibía patacones de tenedores primarios. Es decir, a través de diferentes prácticas los actores buscaron minimizar los costos de intercambio y, de este modo, evitar la pérdida de su valor!, finaliza Maeso a iProfesional.

El éxito del Patacón en 2001 se basó en que todos los actores aceptaron esta moneda y convalidaron su circulación.

El éxito del Patacón en 2001 se basó en que todos los actores aceptaron esta moneda y convalidaron su circulación.

La Rioja y su cuasimoneda

En el caso de la Provincia de La Rioja, anunció días atrás que emitirá un equivalente de $22.500 millones en una cuasimoneda, hecho que no se producía en el país desde la crisis de 2001 y que genera algunos riesgos para realizar transacciones a nivel nacional, ya que puede acelerar más a la inflación.

Así, la Legislatura riojana aprobó la impresión del llamado “Bocade” (Bonos de Cancelación de Deuda), o “Chacho” (su nombre menos técnico), en homenaje al caudillo Ángel Vicente Peñaloza.

Este gobierno de dicho territorio aclaró que el valor nominal que expresa cada bono “será equivalente por cada unidad impresa en el bono al peso de circulación legal en las denominaciones pertinentes”. Es decir, un “Bocade” valdrá un peso.

Al respecto, el ministro del Interior del gobierno nacional, Guillermo Francos, cuestionó la legitimidad de la medida: “Todos los gobernadores saben que es ilegalHay un pacto fiscal que impide la emisión de cuasimonedas, que en realidad son bonos”.

En conclusión, la emisión de cuasimonedas puede llegar a tener dudoso éxito en la actualidad, por la falta de apoyo del gobierno nacional. Además, por estas restricciones en su aceptación en el resto del país perderán valor frente al peso, y por la baja demanda que tendrán.-

Fuente: iprofesional.com

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