Como Macri y Alberto Fernández, Milei también eludió al Senado para oficializar a su Embajador ante Estados Unidos

Opacado por el impacto que generó el nombramiento por decreto de Ariel Lijo y Manuel García-Mansilla como jueces de la Corte Suprema, el formato “especial” con el que este miércoles se oficializó la designación del nuevo embajador ante los Estados Unidos, el empresario Alex Oxenford, pasó casi desapercibido

“Nómbrase ‘en comisión’ en el Ministerio de Relaciones Exteriores, Comercio Internacional y Culto, funcionario de la Categoría “A” Embajador Extraordinario y Plenipotenciario al señor Alejandro Carlos Francisco Oxenford (D.N.I. N° 22.347.588), de conformidad con lo establecido por el artículo 5° de la Ley del Servicio Exterior de la Nación N° 20.957’, informa el decreto 136/2025, firmado por el presidente Javier Milei y el ministro y Gerardo Werthein.

Y luego en el articulo 2 se detalla su destino, y que el gasto que demande el cumplimento del decreto será a cargo del Estado argentino, cuyo alcance se desconoce puesto que Oxenford no vive en la Argentina hace años.

De esta modo, Milei se apuró con un trámite atípico y para emergencias que sin embargo utilizaron de manera similar usó el expresidente Alberto Fernández: el de enviar a su embajador a los Estados Unidos en “comisión” sin haber pasado por el trámite de confirmación del Senado necesario para los embajadores que son de origen político. En la Argentina, los embajadores que son de origen y diplomático no necesitan pasar por el Congreso porque ya lo hicieron cuando se los ascendió ha dicho rango. Los que son de origen político sí.

Fernández lo mandó en comisión a Jorge Argüello como su embajador en Washington, en febrero de 2020; cuando vio que el Senado se iba a demorar con ello y con el nombramiento de otros representantes políticos en el extranjero.

El empresario Alec Oxenford, designado embajador ante los Estados UnidosEl empresario Alec Oxenford, designado embajador ante los Estados UnidosY además, en este caso, según supo Clarín de altas fuentes diplomáticas, el Departamento de Estado ya le concedió a Oxenford el plácet de estilo para poder cumplir su misión en los Estados Unidos y hasta entregar las cartas credenciales de Milei al presidente Donald Trump.

El inciso 7 del artículo 99 de la Constitución Nacional es que faculta al jefe de Estado argentino a nombrar y remover embajadores, ministros plenipotenciarios y encargados de negocios con acuerdo del Senado entre otros. Y es el inciso 19 el que lo habilita a nombrar los que “requieran el acuerdo del Senado” , y que ocurran durante su receso “en comisión”, lo que expirará al fin de la próxima Legislatura.

“Es un mecanismo más habitual ese con los embajadores. Se suele usar para enviarlos rápidamente mientras avanza el proceso en el Senado. El porqué lo hicieron, desconozco. Si es por que no piensan abrir nunca más el Senado, porque estaban apurados, por qué no tenía los votos. Pero demuestra sí una tendencia a ignorar al Senado y saltarse los pasos establecidos en la Constitución”, dijo con ironía tras una consulta de Clarín la presidenta de la Comisión de Acuerdos de la Cámara Alta, Guadalupe Tagliaferri.

Ocurre que la senadora ya había enviado lo que se llama “el mensaje” parlamentario con el pliego de confirmación de Oxenford para ser tratado primero en la Comisión de Acuerdos, lo que sería pronto, en marzo. Es después de que pase por el recinto que el presidente publica su decreto de confirmación final.

Miembro de una familia adinerada, y de un círculo social muy liberal, Oxenford no tiene experiencia en diplomacia pero es respetado y querido entre quienes lo han conocido por sus actividades como emprendedor y en el arte. Su único frente podría ser que no vive en el país pero encaja con los Embajadores Comerciales que propuso el ministro Werthein.

Hoy en la Casa Rosada especulaban que, o el Presidente y su hermana Karina se apuraron a nombrarlo en “comisión” aprovechando esta semana entre las sesiones extraordinarias y las ordinarias porque están a disgusto con que la embajada en Estados Unidos esté en manos de un diplomático de carrera -en este caso Juan Corteletti- desde que Werthein -ex embajador allí- fue convocado como canciller en reemplazo de Diana Mondino, o porque se asustaron con lo ocurrido recientemente en el Senado.

Otra versión es que se asustaron con que hubiera ruido en el nombramiento del embajador ante el país, Estados Unidos, y el presidente, Trump, que Milei considera como prioridad uno.

Ocurre que la semana pasada un grupo de ex combatientes y dirigentes de los anteriores gobiernos se molestaron por el ascenso solitario en el Senado de la diplomática del PRO, Mariana Plaza, a embajadora y de su marido, Carlos Gonzalo Ortíz de Zárate, a ministro de primera, e hicieron fuerte ruido en distintos medios. Y las discusiones en el recinto fueron bravas.

El matrimonio está a cargo de la embajada en Londres y los acusaron de “pro británicos” de incompetentes. Tanto hizo ruido que ambos funcionarios de carrera pidieron ayuda en el Apsen, el gremio diplomático, que les sacó un comunicado en su favor. Pero el caso llegó a Presidencia más allá de la veracidad -incomprobable- de esas acusaciones ya que la política exterior, es como recordaron en su enojo con los diplomáticos Milei y Werthein, facultad del jefe de Estado.

Mientras tanto, el empresario cubano americano Peter Lamelas, nombrado por Trump como su representante en Buenos Aires incluso antes de asumir la presidencia de los Estados Unidos, tendrá que esperar todo el proceso de confirmación del Senado -y enfrentar las audiencias- para venir a destino. La sede está a cargo de la experimentada “diplo” de carrera, Abigail Dressel, encargada de negocios actualmente, pero ya ascendida a una nueva posición por lo que se irá cuando su pliego pase por el Senado estadounidense.

Fuente: clarin.com

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