Aunque faltan solo dos días para que el Presidente inaugure las sesiones ordinarias del Congreso, Karina Milei todavía no cursó las invitaciones a los gobernadores para que asistan al discurso del jefe de Estado. Mientras Javier Milei atraviesa sus días más controversiales al frente de la Presidencia -por el escándalo de $Libra y tras la designación de dos ministros de la Corte Suprema por decreto- varios mandatarios provinciales ya avisaron que no serán de la partida. Resta saber si la secretaria general de Presidencia presionará para evitar un vacío político indisimulable.
Los gobernadores de la oposición dura del peronismo advirtieron que no estarán presentes en la segunda inauguración de sesiones ordinarias a cargo de Milei. La decisión es un reflejo de la que tomó el bloque de senadores de UxP, que tras la designación en comisión y por decreto de Manuel García Mansilla y de Ariel Lijo como jueces del máximo Tribunal anticiparon la misma acción; además de los bloques de diputados que anunciaron que enviarán delegaciones mínimas.
Axel Kicillof, que acaba de estrenar una agrupación propia en un claro desafío a Cristina Kirchner, picó en punta. El mandatario bonaerense había estado presente en la inauguración de 2024. La gobernación de la Provincia tensionará cada vez con la Casa Rosada de cara al año electoral.
El riojano Ricardo Quintela tampoco se sumará, igual que el formoseño Gildo Insfrán. Cerca del pampeano Sergio Ziliotto avisaban que estaba concentrado en la inauguración de las sesiones provinciales prevista para el mismo sábado a la mañana, pero que siempre acostumbraba a asistir al Congreso. Esta vez podría ser distinto. El fueguino Gustavo Melella, otro opositor alineado con el peronismo más duro, adujo las mismas razones: no tiene previsto viajar porque presidirá la inauguración de las sesiones locales. La decisión no fue consensuada. “Sin hablarlo todos confluyeron“, resumieron en el entorno de uno de los gobernadores más poderosos del PJ.
El mismo argumento institucional -de obligaciones locales y superposiciones de agenda- que ofreció el mandatario fueguino arrojan desde gobernaciones más cercanas al espectro del oficialismo y también de otras distantes, como la del rionegrino Alberto Weretilneck, que mantiene diferencias públicas con la Rosada aunque nunca corta el diálogo e inaugurará las sesiones de su provincia doce horas antes de que el Presidente haga lo mismo. En la misma sintonía se cuentan los patagónicos Claudio Vidal, de Santa Cruz; y Rolando Figueroa, de Neuquén, que no estuvo ni en la asunción presidencial ni en marzo de 2024.
Hasta el catamarqueño Raúl Jalil y el tucumano Osvaldo Jaldo, los más cercanos a la Casa Rosada, pegarían el faltazo. El primero, recién regresado de India, adonde viajó para buscar inversiones para la extracción de litio, evalúa mandar a la vice. Como el sanjuanino Marcelo Orrego (ex JxC) y el salteño Gustavo Sáenz, tiene previsto participar de un foro minero en Canadá, adonde también se sumará el jujeño y radical Carlos Sadir. Jaldo tiene previsto inaugurar las sesiones provinciales, aunque no descarta estar en el Congreso. Hugo Passalacqua, de Misiones, también cercano a la administración libertaria, no estará en el Congreso, porque se recupera de una intervención.
El santiagueño Gerardo Zamora podría privilegiar la agenda local, pero ya hizo lo más relevante. Ordenó a sus diputados que acompañaran el proyecto para suspender las PASO y expusieron las diferencias en el bloque de UxP, que no pudo llevar una posición mancomunada.
Además de Sadir, el resto de los radicales también tiene dudas. El mendocino Alfredo Cornejo, que explora un acuerdo político con la Casa Rosada, encabezará la bendición de los frutos, el primer acto de la Vendimia y enviará a la vicegobernadora Hebe Casado, que semana atrás se reunió con Karina Milei. Cerca del chaqueño Leandro Zdero tampoco confirman su presencia.
El santafesino Maximiliano Pullaro sí tiene en agenda participar de la Asamblea. La mayoría de los gobernadores radicales, de todos modos, prestaron un servicio inconmensurable para que sus senadores trabaran la conformación de una comisión investigadora por el escándalo del criptogate.
El correntino Gustavo Valdés, jefe político Eduardo Vischi, jefe del bloque de senadores de la UCR que puso su firma para que el proyecto sea tratado y votó en contra, estuvo este miércoles en Casa Rosada para reunirse con el jefe de Gabinete Guillermo Francos y con su segundo, Lisandro Catalán. Llevó reclamos por obras clave como la ruta nacional 117. El sábado no viajará a la Capital. Permanecerá en su provincia para inaugurar las sesiones locales.
Valdés no fue el único mandatario provincial que pisó Balcarce 50 al día siguiente de la designación de los jueces de la Corte y del embajador de Estados Unidos por decreto. Rogelio Frigerio, gobernador de Entre Ríos, también pasó por el despacho del jefe de Gabinete. Además de Francos y Catalán fue de la partida el secretario de Hacienda Carlos Guberman: rutas, cajas de jubilaciones y deudas por obra pública estuvieron arriba de la mesa después de que Frigerio firmara con Luis Caputo la adhesión al régimen de compensación de deudas. En su entorno, como en el de Ignacio Torres, de Chubut, enfatizan que todavía no recibieron ninguna participación de la secretaria general de Presidencia.
Claudio Poggi, de San Luis, y el cordobés Martín Llaryora sí tienen previsto -hasta el momento- participar de la asamblea que encabezará el Presidente.
La incógnita de Jorge Macri y la provocación de Santiago Caputo al jefe de Gobierno
Pulgares arriba. Javier Milei y Jorge Macri, en Casa Rosada.En la jefatura de gobierno porteña, en pie de guerra con la administración nacional por los presos de la Ciudad, evitaban una confirmación en cualquier sentido, aunque un faltazo de Jorge Macri sería un cimbronazo.
El nombre del jefe de Gobierno se coló en la charla reservada que mantuvieron este miércoles Santiago Caputo y el intendente de General Pueyrredón Guillermo Montenegro, que visitó al asesor presidencial después de acudir a la reunión de la mesa ejecutiva del PRO que encabezó Mauricio Macri.
Caputo se mostró muy interesado en la política “anti trapitos” que Montenegro puso en marcha en Mar del Plata y pretende replicar un modelo similar en la Ciudad, porque advierte que es un problema que el jefe de Gobierno no puede resolver y busca exponerlo en la campaña porteña donde ambos espacios competirán.
Aunque en el entorno del intendente lo niegan, su nombre suena fuerte para reemplazar a Mariano Cúneo Libarona en el ministerio de Justicia. Sus amigos en el PRO, advertían que, para que eso sucediera, primero debían definirse los nombramientos de la Corte que se oficializaron el martes. En el espacio libertario destacan que para que para que el intendente se incorpore a la gestión, también debería haber una confluencia política en Mar del Plata.
Mientras Macri prometió una respuesta contundente contra el asesor presidencial, Montenegro le reiteró a Caputo que para que no gane el kirchnerismo es necesario un acuerdo electoral en la Provincia entre el PRO y LLA.
Cerca de Milei ya adelantaron que planean invitar a la inauguración de las sesiones a Lijo y García Mansilla junto al resto de los ministros de la Corte, que deben tomarles juramento.
Además de limitar el acceso de fotógrafos y periodistas acreditados al Congreso, en la mesa chica del Presidente piensan otra vez en un formato estadounidense -con un atril- y en un discurso de campaña que repase los primero doce meses de gestión, que -en palabras de un asesor- sirvieron para “frenar la sangría“. Adelantaron que Milei echará luz sobre ” el año de la reconstrucción de la nación argentina”, lema que acompaña todos los documentos oficiales durante 2025.
Fuente: clarin.com