Por cada peso que ganó el productor, en la góndola pagaron casi cuatro: los productos que más se dispararon
¿Cuánto paga de más el consumidor por una naranja o una lechuga? El informe que mide la brecha entre el campo y la góndola dejó un dato que explica buena parte del ticket del supermercado.
La distancia entre lo que cobra el hombre de campo y lo que desembolsa el consumidor en la caja del supermercado volvió a quedar al descubierto en septiembre. Según el Indicador de Precios en Origen y Destino (IPOD) que elaboran el área de Estadísticas e Informes y el sector de Economías Regionales de la Confederación Argentina de la Mediana Empresa (CAME), los 24 productos agropecuarios de la canasta se multiplicaron por 3,79 a lo largo del circuito comercial.
Traducido a la vida cotidiana: por cada peso que el productor percibió en la tranquera, el comprador final pagó $3,79 en comercios minoristas y supermercados. La porción que le queda al primer eslabón de la cadena promedió el 27,3% del valor de góndola, una mejora de casi dos puntos porcentuales frente al mes previo.
Dónde se abre más la brecha
El desfasaje no se reparte parejo. Las mayores distorsiones de septiembre se concentraron en los cítricos y en las hortalizas de hoja, dos rubros donde el paso por la cadena de comercialización infla el precio final de manera notable.
La naranja lideró la tabla: salió del campo a $97,3 y llegó a la góndola a $1.665,1, es decir, 17,1 veces más. El limón la siguió con una relación de 10,5 veces ($150,0 en origen contra $1.580,1 en destino), y la lechuga completó el podio con 9,6 veces ($405,6 contra $3.894,9).
En el otro extremo, hubo productos donde el productor logró retener una tajada mayor del valor final. El zapallito marcó la diferencia más baja, con 1,4 veces ($2.142,0 de origen y $3.070,8 de destino). El pollo y los huevos empataron con 2,3 veces: el primero pasó de $2.152,5 a $4.943,1, y el segundo de $1.630,0 a $3.743,8.
Qué empujó los precios en el campo
El índice de precios en origen acumuló una suba interanual del 43,1%, un 40,2% en lo que va del año y un 3,7% respecto de agosto. El salto mensual estuvo motorizado por cotizaciones al productor que se dispararon: el zapallito trepó un 289,5%, la zanahoria un 114,3% y el pimiento un 100%.
En el caso del pimiento, el informe atribuye el aumento a problemas de maduración en las plantas que achicaron la oferta disponible. A esos números se sumaron la mandarina (+72,7%), el limón (+50%) y el tomate redondo (+41,3%).
El ajuste que llegó a la góndola
Del lado del consumidor, los precios de destino mostraron un alza interanual del 31,6%, un acumulado anual del 27,0% y un promedio mensual del 2,2%. Las subas más fuertes del mes las encabezaron el pimiento (+49,6%), la zanahoria (+33,6%), la calabaza (+33,0%) y la cebolla (+30,7%).
El promedio general, sin embargo, quedó contenido por bajas en varios productos: la frutilla cayó un 27,5%, la lechuga un 10,2%, la berenjena un 9,3% y el zapallito un 8,0%.