Por primera vez, la Policía de Catamarca incinerará banderas deterioradas con un ritual poco conocido
Las banderas que ya no pueden flamear tienen un destino formal: este martes, por primera vez, la Policía de Catamarca hará una ceremonia para desnaturalizarlas e incinerarlas. Lo que pocos saben es qué pasa con las cenizas.
Este martes a las 10, la Escuela Superior de Policía Feliciano de la Mota será escenario de un hecho inédito: la primera ceremonia de desnaturalización e incineración de banderas nacionales en desuso dentro de la fuerza. El acto, que forma parte de la capacitación en ceremonial y protocolo para oficiales, busca dar un cierre formal a los símbolos patrios que ya no pueden flamear.
El comisario mayor Marcos Manuel Herrera, director de la institución, explicó que la ceremonia se realiza en el marco de los cursos para oficiales principales y comisarios. "Se va a llevar adelante una ceremonia de desnaturalización e incineración de símbolos de banderas de flameo", señaló.
¿Qué significa desnaturalizar una bandera?
El profesor Horacio Agüero, titular de la cátedra de ceremonial y protocolo, fue el encargado de aclarar el concepto. "Desnaturalización significa quitar el sentido simbólico", precisó. El procedimiento consiste en separar las distintas partes de la enseña: "Separarla en franjas, separar el sol de la franja blanca, y ya deja de ser bandera".
De ese modo, aclaró, "lo que se incinera no es una bandera, sino lo que compuso esa bandera". Así, el ritual respeta la normativa sobre el uso y tratamiento de los símbolos patrios, que prevé esta instancia pero que rara vez se aplica.
Un monolito para las cenizas
La iniciativa tiene una particularidad que excede lo establecido por la norma. Los propios cursantes construyeron un monolito para depositar las cenizas de las banderas. "Ellos, con muchos sacrificios, han construido un monolito donde se van a depositar las cenizas de las banderas que hoy se incinera", explicó Agüero.
La comisario Alba Vega destacó la dimensión institucional del acto y señaló que buscan que el procedimiento pueda repetirse en otras dependencias. "Para nosotros es una ceremonia muy importante", sostuvo.
Hasta ahora, según relató Vega, las banderas deterioradas "se preservaba, se las conservaba en una urna" dentro de las escuelas. La intención es que, desde esta primera experiencia, otras dependencias policiales puedan llevar sus enseñas en desuso para realizar correctamente el proceso.