Por qué el mundo pierde liderazgo y Argentina tiene una chance que no puede dejar pasar
Mientras el liderazgo global se desarma y la población de América latina envejece a paso firme, en Rosario se encendió una alarma: ¿quién va a producir los alimentos que el mundo necesitará? La advertencia de un politólogo dejó a Argentina con una oportunidad que no puede dejar escapar.
El Foro Agroindustrial Argentino (Faro) volvió a Rosario con una pregunta incómoda: qué pasa con el liderazgo global y cómo juega Argentina en ese tablero. La tercera edición, organizada por Agroactiva en los salones de Puerto Norte, puso el foco en un concepto que el politólogo Andrés Malamud desmenuzó frente a un auditorio atento: el G-Zero.
La jornada, que tuvo como eje "Campo G-Zero", reunió a especialistas para analizar cómo la incertidumbre internacional impacta en el agro y de qué manera puede transformarse en una ventaja competitiva. La conferencia de Malamud, de la Universidad de Lisboa y referente en política comparada, fue uno de los momentos más celebrados.
Qué es el G-Zero y por qué importa
El término fue acuñado por el politólogo estadounidense Ian Bremmer para describir un orden mundial sin liderazgo claro. Malamud lo explicó sin vueltas: "La globalización y la economía siguen su curso aunque China y Estados Unidos se peleen", pero aclaró que la seguridad es un tablero aparte, regional. Su diagnóstico fue contundente: "En el G-Zero perdemos todos".
Para el especialista, el gran perdedor es Estados Unidos, metido en guerras que no terminan de resolver los regímenes que dice querer derrocar. Como ejemplo, mencionó el conflicto con Irán: "Estados Unidos declaró la intención de evitar guerras eternas en Medio Oriente... Sin embargo, el 28 de febrero de este año entró en combate con Irán, involucrándose en un conflicto que no logra concluir". Y remarcó que lo hizo sin coordinación con Europa, sin consultar a la ONU y sin diálogo suficiente con los países árabes.
Menos población, más preguntas
Otro de los ejes que atravesó la jornada fue la caída demográfica. Malamud subrayó que es una tendencia global, acentuada en los países desarrollados, pero que también golpea a América latina. "La proporción de adultos mayores, que era del 4%, se encamina hacia el 20% para el año 2050, lo que afectará severamente los sistemas previsionales", advirtió. Y sumó: la tasa de fecundidad ya está por debajo del nivel de reemplazo (2,1 hijos por mujer), por lo que sin migración la población tenderá a reducirse.
En ese marco, el desafío para el agro es mayúsculo: cómo alimentar a los que queden. "La economía nos sigue interconectando aunque la política nos separe", señaló Malamud, y trazó un futuro para Argentina que "no está garantizado pero es más promisorio que ayer".
El politólogo también puso la lupa en los recursos: "La región cuenta con un potencial extraordinario en minerales críticos y tierras raras (como cobre y litio). Perú y Chile han aprovechado activamente esta riqueza. Argentina representa tanto un fracaso presente por la falta de explotación oportuna como una garantía de potencial futuro".
Santa Fe, en el centro de la escena
El ministro de Desarrollo Productivo de Santa Fe, Gustavo Puccini, participó de la apertura y remarcó la necesidad de articulación público-privada, con un Estado que facilite la inversión. "Somos campeones de exportadores del mundo ganándole a los puertos de Nueva Orleans y Santos, en Brasil. La provincia de Santa Fe tiene una gran vinculación con el Planeta, en tan solo 70 km entre Arroyo Seco y Timbúes se exporta casi el 76% de los granos que Argentina exporta", destacó.
Rosana Nardi, presidenta de Agroactiva, puso el valor en la comunidad del campo que sigue de cerca estos debates. "Este es un espacio donde se empiecen a tratar temas que en un futuro inmediato y no tan inmediato van a atravesar a todo el sector agropecuario", dijo, y recordó que el año pasado el foro anticipó la discusión sobre inteligencia artificial cuando casi nadie hablaba del tema en el sector.
La agenda incluyó además las exposiciones de Roberto Vassolo, profesor de Estrategia del IAE Business School, sobre cómo competir en contextos de alta volatilidad; y de Juan Pablo Cosentino, especialista en tecnología e innovación, sobre el rol de la inteligencia artificial, la trazabilidad y los datos como herramientas de resiliencia. Por la mañana, Maximiliano Díaz, magíster en políticas públicas de la Universidad de Andalucía, disertó sobre el Acuerdo Mercosur–Unión Europea y las nuevas condiciones de acceso a los mercados.