¿Por qué el tiempo nunca nos alcanza? La psicóloga que explica el malestar de la vida moderna
¿Te pasa que el día no te alcanza para nada? Una psicóloga explica por qué la vida moderna nos agobia y qué podemos hacer para recuperar el control del tiempo.
¿Alguna vez sentiste que el día se escapa entre las manos? La sensación de que el tiempo no alcanza se volvió una queja constante en la vida moderna, y la psicóloga Silvina Zecler, especialista en psicoanálisis, analiza las causas detrás de ese malestar que crece con la llegada de septiembre.
Con el cambio de temporada, la agenda se reactiva y las obligaciones se multiplican. Pero, según Zecler, el problema no es la cantidad de tareas, sino cómo las vivimos.
La presión de las redes sociales
Las plataformas digitales instalaron una nueva forma de comparación. Vemos personas que trabajan, entrenan, viajan y leen, y parece que siempre hacen más que nosotros. Esa exposición constante genera la idea de que no estamos a la altura, y cuando las expectativas son imposibles de cumplir, aparecen frustración y enojo.
Además, la urgencia se volvió un hábito: mientras hacemos una actividad, ya pensamos en la siguiente. Ese ritmo aumenta el estrés y afecta la concentración, incluso en los momentos que deberían ser placenteros.
El ocio también se volvió rendimiento
El tiempo libre dejó de ser un espacio de descanso para convertirse en otra instancia de productividad. Hacer ejercicio, aprender un idioma o ver la serie de moda se transforman en obligaciones. Hasta descansar genera culpa en muchas personas, que asocian parar con perder el tiempo.
Zecler propone una salida: aceptar que no podemos abarcarlo todo. Siempre quedarán libros sin leer, series sin ver y proyectos pendientes. La clave está en soltar la exigencia de perfección y priorizar lo que realmente importa.
La especialista resume su consejo en una frase que usa en consulta: “Mejor hecho que perfecto”. Una invitación a revisar cómo habitamos cada momento, sin dejar que la ansiedad por el futuro nos robe el presente.