Por qué los hospitales de Salta y Jujuy rechazan pacientes bolivianos y qué pasa en Tucumán
El caso de una pareja boliviana no atendida en Salta y Jujuy por irregularidad migratoria expone la falta de ley en Tucumán, lo que podría convertir a la provincia en destino de quienes no cumplen requisitos en otras jurisdicciones.
Una pareja boliviana denunció que no fue atendida en hospitales de Salta y Jujuy, un caso que reaviva el debate sobre el acceso a la salud pública para extranjeros y expone una diferencia crucial con Tucumán. La mujer, embarazada de 40 semanas, no recibió atención médica programada, no por su nacionalidad, sino por su situación migratoria irregular, según el marco legal vigente en esas provincias. Este hecho pone el foco en la ausencia de una normativa específica en nuestra provincia, lo que podría convertirla en un destino alternativo para quienes no cumplen los requisitos en jurisdicciones vecinas.
El marco legal que rige en Salta y Jujuy
La atención no fue negada arbitrariamente. En la provincia de Salta, la Ley 8421 regula el acceso a la salud pública para extranjeros. Esta norma establece que quienes poseen residencia permanente o temporaria acceden en igualdad de condiciones que los nacionales.
Para los residentes transitorios o en situación precaria, la ley prevé otros requisitos o la necesidad de contribuir económicamente por la atención recibida. Un marco similar rige en Jujuy bajo la Ley Provincial 6415, que habilita el cobro de aranceles a extranjeros sin residencia formal.
Estas legislaciones provinciales se enmarcan dentro de la Ley Nacional de Migraciones 25.871. Dicha ley garantiza el acceso al sistema de salud público para extranjeros residentes permanentes y, de manera crítica, obliga a la atención en casos de emergencia que impliquen riesgo de vida, sin importar la situación migratoria.
El caso concreto de la denuncia
El video difundido por la pareja muestra a una mujer con un embarazo de 40 semanas. Según los especialistas, un embarazo a término no constituye per se una urgencia médica o un accidente traumático ocurrido en territorio argentino.
Por lo tanto, al no tratarse de una emergencia y ante la falta de acreditación de un ingreso regular al país, los hospitales de Salta y Jujuy actuaron conforme a su normativa. Si la pareja hubiera acreditado residencia legal, la atención no habría sido rechazada.
Estas regulaciones surgieron históricamente por la presión que generaba sobre los sistemas sanitarios fronterizos la llegada de personas de países limítrofes para consultas o tratamientos programados, sin contribuir al financiamiento del sistema.
La situación en Tucumán: un vacío legal que preocupa
El caso reabre un debate urgente para los tucumanos. A diferencia de Salta y Jujuy, Tucumán no cuenta con una legislación específica que regule el acceso de extranjeros al sistema de salud pública provincial.
Esta ausencia de un marco normativo claro preocupa a distintos sectores. Expertos advierten que podría convertir a la provincia en un destino alternativo para personas que, tras no cumplir con los requisitos legales en otras jurisdicciones, busquen utilizar el sistema sanitario tucumano.
El riesgo es que esto se haga sin haber realizado el procedimiento migratorio correspondiente y sin contribuir al financiamiento del sistema, que es sostenido por los impuestos de los argentinos.
Un llamado a la legislación para proteger el sistema
Distintos actores del ámbito sanitario y político han señalado la necesidad de que Tucumán avance en una legislación propia. El objetivo sería proteger la sostenibilidad del sistema de salud pública, que debe priorizar a quienes cumplen con las obligaciones legales y fiscales en el país.
La normativa, según los analistas, debería equilibrar el mandato humanitario de atender emergencias con la responsabilidad de gestionar un recurso público finito. El sistema de salud tucumano, al igual que los del NOA, enfrenta desafíos presupuestarios y de capacidad que una afluencia no regulada podría agravar.
El caso de la pareja boliviana, por lo tanto, trasciende la anécdota y se convierte en una señal para los legisladores provinciales. La pregunta que queda flotando es si Tucumán seguirá siendo una excepción en la región o tomará cartas en el asunto para definir las reglas de un derecho tan sensible como la salud.