¿Por qué sientes más frío del que marca el termómetro? El viento que azota Catamarca tiene la respuesta
El viento de más de 40 km/h hace que la sensación térmica en Catamarca sea de 4 °C, muy por debajo de los 9 °C reales. ¿Cómo afecta esto al cuerpo?
La sensación de frío intenso que se vive en Catamarca no es casualidad. El viento que sopla a más de 40 km/h está haciendo que el cuerpo perciba temperaturas mucho más bajas de las que registran los termómetros. El especialista Uriel Flores, magíster en Ambiente y coordinador del Observatorio Climatológico, explicó el fenómeno que tiene a los catamarqueños tiritando.
Según los datos de la estación Catamarca Aero, a las 9 de la mañana la temperatura era de 9,2 °C, pero el viento del noreste soplaba a una velocidad media de 42,5 km/h, con ráfagas que rozaron los 69 km/h. Esta combinación genera que la sensación térmica real sea mucho más baja.
¿Qué es el wind chill?
El fenómeno se conoce como sensación térmica por efecto del viento o wind chill. Cuando el aire está en calma, alrededor del cuerpo se forma una fina capa de aire que se calienta por contacto con la piel. El viento remueve continuamente esa capa y la reemplaza por aire más frío, acelerando la pérdida de calor corporal.
Utilizando la fórmula estándar, con el viento medio de 42,5 km/h, la sensación térmica se aproxima a 4,8 °C. Pero cuando aparecen ráfagas cercanas a los 69 km/h, la sensación puede descender momentáneamente hasta valores de 3,5 a 4 °C en las zonas más expuestas.
¿El termómetro miente?
Es importante aclarar que el viento no hace que la temperatura real del aire baje de 9 °C a 4 °C. El termómetro sigue registrando la temperatura real. Lo que cambia es la velocidad con la que el cuerpo pierde calor. Por eso hablamos de temperatura de sensación o wind chill, y no de una disminución real de la temperatura atmosférica.
Además, el cielo completamente cubierto con estratocúmulos y altocúmulos reduce la radiación solar directa, y el punto de rocío de -1,3 °C indica una atmósfera seca, lo que contribuye a la sensación de frío.
Ráfagas: el factor sorpresa
No se trata de una simple brisa. Una velocidad media de 42,5 km/h ya es un viento fuerte, pero las ráfagas de 69 km/h generan momentos de exposición mucho más intensa. Las ráfagas producen aumentos bruscos en la transferencia de calor desde la superficie corporal, haciendo que la diferencia entre estar protegido y expuesto sea muy marcada.
En resumen, la mañana se presenta fría, muy ventosa y con una marcada pérdida de calor por efecto del viento. Los datos de Catamarca Aero muestran la combinación perfecta: 9,2 °C de temperatura, viento medio de 42,5 km/h y ráfagas cercanas a 69 km/h. Esa combinación explica por qué muchos describen el ambiente como “helado”, aun cuando el termómetro marca más de 9 °C.
La clave es sencilla: no es que el aire esté a 4 °C; es que con ese viento nuestro cuerpo pierde calor como si estuviera expuesto a una temperatura mucho menor. El viento actúa como un acelerador de la pérdida de calor corporal.