Por qué trabajar más horas ya no alcanza para llegar a fin de mes

Trabajan más horas que antes, tienen dos empleos y aun así no llegan a fin de mes. El dato que revela la trampa detrás de la crisis de ingresos.

· 4 min de lectura
Por qué trabajar más horas ya no alcanza para llegar a fin de mes
Por qué trabajar más horas ya no alcanza para llegar a fin de mes

La crisis de ingresos en Argentina dejó de ser un problema de desocupación para convertirse en una realidad más incómoda: casi la mitad de los trabajadores del país trabaja sin ningún tipo de protección social, y esa desprotección no se explica por trabajar menos horas, sino por cobrar mucho menos por cada una de ellas.

Un informe del centro de estudios CITRA (CONICET-UMET) revela que la brecha de ingresos entre trabajadores protegidos y desprotegidos alcanzó niveles récord. Entre los cuentapropistas, la diferencia llegó al 61,0%. Entre los asalariados públicos, al 50,7%. Y entre los privados, al 48,7%.

El mapa de la desigualdad

El estudio muestra que el 45,6% de los trabajadores no cuenta con las protecciones asociadas a la Seguridad Social. Eso equivale a aproximadamente 6,0 millones de personas sobre un total de 12,8 millones de ocupados.

Las diferencias entre sectores son notables. La desprotección alcanza al 11,1% de los asalariados públicos, sube al 46,2% entre los privados y trepa hasta el 66,6% entre los cuentapropistas. Si se mira solo el conjunto de los asalariados, la incidencia es del 37,8%.

En términos absolutos, los asalariados privados concentran la mayor cantidad de trabajadores sin protección: alrededor de 3,6 millones de personas. Los cuentapropistas, en tanto, tienen la mayor incidencia relativa por su peso en la estructura ocupacional.

Más horas, mismo resultado

Uno de los hallazgos más contundentes del informe es que la desigualdad de ingresos no se explica por la cantidad de horas trabajadas. Las jornadas son relativamente similares entre protegidos y desprotegidos, pero las remuneraciones difieren de manera sustantiva.

En el sector privado, quienes tienen protección trabajan en promedio 42,5 horas semanales, frente a 39,3 horas de los desprotegidos: una brecha de apenas 7,5%. Entre los cuentapropistas, la diferencia es aún menor: 44,6 horas contra 42,9, con una brecha del 3,8%.

“En conjunto, los resultados muestran que la brecha entre trabajadores protegidos y desprotegidos reside principalmente en las condiciones bajo las cuales este trabajo se realiza y el nivel de sus remuneraciones, más que en la cantidad de horas trabajada”, destacaron desde CITRA.

Las investigadoras Sonia Balza y María Inés Fernández Álvarez analizaron que “en el caso de las relaciones asalariadas, estas diferencias remiten principalmente al grado de regulación de la relación laboral”, mientras que “entre trabajadores por cuenta propia se vincula con la profunda heterogeneidad y su desigual capacidad para generar ingresos suficientes y sostener mecanismos de protección previsional”.

El pluriempleo como estrategia de supervivencia

En este contexto, el pluriempleo creció con fuerza. La cantidad de personas que tienen dos o más empleos en simultáneo pasó del 8,7% de los ocupados en 2017 al 11,5% en 2025, el máximo registro de la serie junto a 2024. Fueron los sectores de menores ingresos los que motorizaron esa suba.

Un informe de la consultora C-P precisa que el 81% de los pluriempleados tiene dos ocupaciones y que en su mayoría son jefes de hogar (63%). Las mujeres representan el 56% del total y más de la mitad se concentra en el Gran Buenos Aires (54%). La distribución por edad alcanza su pico entre los 35 y 49 años, y desciende después.

Dentro de los pluriempleados, el 64% son asalariados, con una presencia destacada de los asalariados públicos (24% del total).

La consultora distingue dos tipos de pluriempleo. El “tradicional”, que responde a la lógica organizativa de sectores como Educación, Salud y Servicio doméstico, representa el 52% del total. El “emergente”, que abarca el 48% restante, se vincula con transformaciones tecnológicas, flexibilidad laboral o la necesidad de compensar la pérdida del poder adquisitivo.

La intensidad horaria también marca diferencias. Los pluriempleados trabajan 43 horas semanales en promedio, frente a 37,5 horas de quienes tienen un solo empleo. En el pluriempleo tradicional, solo el 26% está sobreocupado (más de 45 horas). En el emergente, en cambio, la sobreocupación es la norma: el 56% trabaja más de 45 horas y el 22% supera las 60 horas semanales, más de 12 horas por día para intentar llegar a fin de mes.

Más para leer

Dejó el yacimiento, se instaló en Roca y armó una torre que ilumina sin una gota de gasoil
Economía
Salta se conecta con el gigante asiático: los sectores que ya generan oportunidades
Economía
"Hacé que pase": la Jornada JAE vuelve con Cachito Vigil y un cierre que nadie espera
Economía
Bariloche entra en el plan que promete cambiar 14 aeropuertos: qué se sabe de la obra local
Economía
La avícola que nació en 1964 y ahora cambiaría de manos: el preacuerdo que nadie confirma
Economía
El aeropuerto de Río Gallegos cambia cómo cobra la tasa: el monto que pagarán desde diciembre
Economía