Posadas prohibió a los trapitos: la ordenanza ya tiene área que recibirá las denuncias
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Posadas prohibió a los trapitos: la ordenanza ya tiene área que recibirá las denuncias

Una vecina denunció un abuso sexual en la Costanera y los reclamos se acumularon: la ordenanza que prohíbe a los trapitos en Posadas ya tiene área encargada de recibir las denuncias, pero falta un paso clave para que empiece a regir.

La actividad de los trapitos, cuidacoches y limpiavidrios quedó formalmente prohibida en Posadas tras la aprobación de una ordenanza en el Concejo Deliberante, aunque todavía falta la promulgación del Ejecutivo municipal para que empiece a regir. La norma, impulsada por la concejal de La Libertad Avanza Valeria Gómez de Oliveira, se votó este jueves con 11 adhesiones y tres rechazos del bloque Posadas en Movimiento.

El texto prohíbe esas tareas en la vía pública y prevé canales de denuncia, mecanismos de intervención municipal y propuestas de capacitación e inserción laboral para quienes hoy viven de esa actividad. La definición sobre cómo se instrumentarán los controles quedará en manos del Departamento Ejecutivo.

Quién recibirá las denuncias

Según explicó la edil a El Territorio, en principio la autoridad de aplicación sería la Secretaría de Movilidad Urbana. “La autoridad de aplicación sería Movilidad Urbana, pero esto ya dependerá del Ejecutivo municipal, cómo decide implementar la ordenanza”, señaló.

Hasta ahora, los reclamos por conflictos con cuidacoches los atendía la Dirección General de Control Comunal. La ordenanza, de 12 artículos, prevé crear canales de denuncia para los vecinos: la intención es habilitar un número de WhatsApp y “otras vías de comunicación sencillas”, que deberán funcionar las 24 horas, los siete días de la semana. Esos mecanismos todavía no están disponibles porque su puesta en marcha corresponde al Ejecutivo, que primero debe promulgar la norma por decreto o de forma automática.

Qué queda prohibido y por qué no se puede regular

La restricción alcanza a los trapitos o cuidacoches, a quienes limpian vidrios y a otras tareas afines vinculadas con vehículos en la vía pública. La concejal subrayó que la prohibición se aplicará por igual, tanto si la persona actúa de manera pacífica como si incurre en hostigamiento, intimidación o violencia.

“La actividad estaría prohibida por igual para todos los casos. Nosotros no podemos distinguir la cuestión, y tampoco podemos regular una actividad que roza la mendicidad”, argumentó. Y amplió: “Esto es una actividad que depende exclusivamente de la voluntad del conductor, y no hay un valor o un precio, y no podemos regular tampoco eso en la vía pública porque en realidad todos tenemos la posibilidad de circular libremente en la ciudad”.

Durante el debate se evaluaron alternativas, entre ellas crear un registro de las personas que realizan estas tareas, pero el pleno lo consideró inviable. “En un momento trabajamos la regulación de la actividad, pero después, con el tiempo y el debate mismo, nos dimos cuenta de que era imposible regular”, relató. Un registro, planteó, generaría desigualdades entre habilitados y no habilitados, además de ser complejo de implementar.

Capacitación y asistencia, sin imposiciones

Otro eje de la norma apunta a dar alternativas a quienes hoy obtienen ingresos de estas actividades. Para eso se prevé la intervención de la Oficina de Empleo municipal, que podrá colaborar con capacitaciones en oficios y posibilidades de inserción laboral formal. El acercamiento será voluntario: no habrá obligación de asistir a los cursos ni de aceptar un empleo.

“Yo creo que tendría que ser voluntario. Nadie que reciba una imposición de ir a trabajar en la Oficina de Empleo termina después funcionando, trabajando o manteniendo una capacitación”, sostuvo la concejal.

La iniciativa también contempla situaciones de consumo problemático de drogas y alcohol: en esos casos se buscará vincular a las personas con los dispositivos municipales de orientación, asistencia y tratamiento que ya funcionan en la ciudad.

Los reclamos que originaron el proyecto

Gómez de Oliveira contó que la propuesta nació de denuncias de vecinos que relataban hostigamiento y violencia por parte de cuidacoches y limpiavidrios. Mencionó episodios de vehículos dañados, pedidos de dinero antes de estacionar e incluso una denuncia de abuso sexual contra una joven en la Costanera de Posadas.

“Me pareció que ya la cuestión estaba grave, se estaba yendo de las manos y había que regular de alguna forma esto y resolver para que en Posadas esta actividad se prohíba”, expresó.

La edil reconoció que hay personas que realizan estas tareas sin ejercer violencia ni intimidar a los conductores, pero aclaró que la normativa no permite establecer diferencias entre unos y otros.

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