Posadas superó los 11.500 árboles plantados: cómo sigue la campaña y qué especies conviene elegir para la vereda
La capital misionera celebró el Día Nacional del Árbol con una jornada de entrega de ejemplares. El municipio reveló la cifra récord alcanzada y explicó qué especies son las más recomendadas para plantar en las veredas sin generar problemas a futuro.
En el marco del Día Nacional del Árbol, la Dirección de Arbolado Urbano de Posadas realizó una jornada de puertas abiertas en el Jardín Botánico, donde entregó especies nativas y frutales a los vecinos. La convocatoria superó las expectativas: decenas de personas se acercaron durante la mañana para retirar su ejemplar y recibir asesoramiento técnico.
El director del área, Julián Chemes, explicó que la actividad se desarrolló de 8 a 11 y que el equipo técnico acompañó a cada vecino en la elección del árbol adecuado para su espacio. "Tenemos árboles frutales, nativos… En este caso, orquetero e ingá", detalló el funcionario, y remarcó que la entrega incluyó ejemplares pensados para distintos entornos.
Qué especies son aptas para las veredas
Uno de los ejes de la jornada fue la concientización sobre la importancia de planificar la forestación urbana. Según Chemes, no cualquier árbol sirve para la vía pública: el crecimiento de las raíces y las copas puede dañar veredas, cables y otras infraestructuras. Por eso, el municipio maneja un catálogo acotado de especies seguras.
"Estamos plantando generalmente tres, cuatro especies que son acordes para vereda, que son pata de buey, paraíso chino, lapachillo, tecoma, unas cinco, y también el crespón", precisó el director, y agregó que son de porte mediano y no generarán inconvenientes a futuro. Además, destacó que la pata de buey está en pleno esplendor: "Está florecida en este momento, así que pueden ver en cualquier lugar que estemos está plantado en el centro, en bulevares, y está florecido".
El Jardín Botánico funciona como el corazón de la producción forestal de la capital, donde se mantiene el plan forestal con especies para enriquecer los espacios públicos. En cuanto a los árboles de mayor tamaño, Chemes aclaró que se destinan a espacios amplios, mientras que las variedades para vereda son otras.
El rol de los vecinos y el impacto de El Niño
La supervivencia de los nuevos árboles depende de una tarea compartida entre el municipio y la comunidad. El protocolo de plantación incluye abono, tutores y ataduras, pero el riego inicial queda en manos del frentista. "Vamos con un compromiso ambiental donde se compromete el vecino, que se le planta el árbol, se le dice qué árbol se le planta, y se le recomienda regar dos veces por día", explicó Chemes.
El mantenimiento a largo plazo queda bajo la órbita de los especialistas de la comuna, quienes se encargan de la poda de formación y el cuidado general. "La idea es que el vecino se encargue de cuidar ese árbol y nosotros después, cuando pasen los años, vamos a seguir haciendo la poda de formación y el mantenimiento", agregó.
La campaña de forestación alcanzó una escala inédita gracias a las condiciones climáticas recientes, que favorecieron el arraigo de los ejemplares. El director destacó que ya se conformaron dos bosques urbanos y un corredor biológico de lapachos, y reveló la cifra alcanzada: "En este momento, superamos los 11.500 árboles plantados, aprovechando lo que fue la corriente de El Niño, que nos ayudó con esas precipitaciones y que el suelo estaba bastante húmedo para poder plantar".
Si bien las lluvias continúan y las perspectivas son favorables para seguir plantando, el equipo municipal se enfoca ahora en consolidar lo ya hecho. "Alcanzamos un gran número de árboles, una cantidad, y eso también hay que controlar y mantener", advirtió Chemes.