Preocupación en Potrero de los Funes: la ocupación turística no llega al 30% en vacaciones de invierno
La ocupación turística en Potrero de los Funes no alcanza el 30% en vacaciones de invierno. ¿Qué está pasando con uno de los destinos más elegidos de San Luis? Los detalles que preocupan al sector.
La Cámara de Comercio, Turismo y Afines de Potrero de los Funes encendió las alarmas por la escasa afluencia de visitantes en estas vacaciones de invierno. Su secretario, Carlos Lucero, confirmó que la ocupación ronda apenas el 30% y que, incluso con las reservas del fin de semana, difícilmente superará el 50%.
«Llegamos a un 30% y esperamos que este fin de semana haya algunas reservas, pero no sé si vamos a superar el 50%», afirmó Lucero, en declaraciones que reflejan la incertidumbre del sector.
Una cadena que se rompe
La baja ocupación no solo afecta a los alojamientos, sino que golpea a toda la economía local. Según explicó Lucero, cuando no hay huéspedes en las cabañas, tampoco hay consumo en restaurantes ni en otros servicios turísticos. «Es toda una cadena», resumió.
Para intentar atraer visitantes, muchos prestadores redujeron sus tarifas, pero esa estrategia complica el pago de impuestos y otros costos fijos. La situación es crítica para los pequeños emprendedores.
Transporte público: un dolor de cabeza
El dirigente también apuntó contra la frecuencia del transporte público, que consideró insuficiente tanto para los turistas como para los vecinos. Adelantó que pedirán una reunión urgente con la Secretaría de Transporte para buscar soluciones.
En cuanto a la oferta turística, Lucero destacó los atractivos naturales como el parque nativo, el dique y el Salto de la Moneda, pero reconoció que faltan propuestas recreativas e inversiones para que los visitantes se queden más tiempo.
Proyectos que duermen el sueño de los justos
El secretario de la Cámara reveló que durante el año pasado presentaron varias iniciativas privadas para potenciar el turismo, pero ninguna prosperó. «Presentamos un montón de proyectos privados que nunca fueron aprobados ni escuchados», concluyó con amargura.