Preso de Piñero y su madre: la escalofriante mecánica de las videollamadas para extorsionar
Desde la cárcel, un preso de Piñero usaba videollamadas para extorsionar. ¿Qué pasó cuando una víctima se negó a pagar?
Un recluso de la subunidad 3 del penal de Piñero fue imputado junto a su madre por una serie de extorsiones en la zona noroeste de Rosario. Brian Leonel “Gringo” Itre (27) y Analía Liliana “Paco” Itre (47) quedaron en prisión preventiva tras una audiencia en el Centro de Justicia Penal.
¿Cómo operaban?
Según la acusación del fiscal Franco Carbone, el preso realizaba videollamadas a un familiar que, teléfono en mano, iba hasta la casa de las víctimas y las ponía en comunicación con Brian. Este, desde la cárcel, exigía dinero bajo amenazas.
El primer hecho ocurrió el 3 de febrero. Una integrante del clan Itre llegó a una vivienda en Yaguareté y Jacobacci con un celular en el que Brian estaba en videollamada. Exigió plata acusando a la víctima de vender drogas, algo no acreditado. Minutos después, un “soldadito” del clan volvió con otra videollamada: Brian amenazó con matar a un familiar si no entregaba una moto. La víctima transfirió medio millón de pesos a la cuenta de Analía.
El vínculo con un crimen
El segundo caso ocurrió el 8 de abril. Analía y Brian amenazaron a Gabriel Saucedo en un kiosco de Jacobacci al 9000, tras una pelea de sus familiares en un búnker del clan. “Acá está mi hijo, el Gringo. Te va a hacer matar”, dijo la mujer. Tres horas después, Saucedo fue asesinado de un disparo en la cabeza en Tero al 9800. Se presume que el homicidio y la amenaza podrían estar relacionados.
Al día siguiente, las hermanas de Saucedo relataron en el programa Cada Día que tras una pelea, la madre de las agresoras amenazó: “va a haber bala para vos, vas a ver lo que te va a pasar”. Luego, un grupo armado regresó y tiroteó a la familia, matando a Gabriel.
Las medidas judiciales
El juez Florentino Malaponte ordenó que Brian Itre tenga prohibidas visitas y comunicaciones con un grupo de personas durante 120 días. Además, autorizó el derribo de dos inmuebles en Benteveo al 700 y Jacobacci al 9000, atribuidos como puntos de venta del clan. También dispuso la devolución de una propiedad en Magaldi al 8700 a una familia extorsionada.
